Si bien es cierto que cuando hablamos de la fabricación de circuitos integrados tendemos a hablar de materiales semiconductores como el silicio, el germanio y, en los últimos tiempos, también se ha introducido el grafeno como complemento de los materiales semiconductores tradicionales; existe una nueva senda por la que caminan algunos fabricantes y que llega con fuerza suficiente como para revolucionar el sector de la electrónica y los dispositivos de consumo: la electrónica flexible. Los dispositivos electrónicos flexibles son algo que cada vez vemos en más proyectos y prototipos (recordemos el PaperTab que se dejó ver durante el pasado CES), un nuevo paradigma en el que Xerox PARC también está trabajando para que podamos imprimir los dispositivos electrónicos del futuro.

El Xerox PARC (Palo Alto Research Center) es un laboratorio que Xerox abrió en Palo Alto (California) en 1970 y que, desde entonces, se ha dedicado a la investigación y la prospectiva tecnológica, una factoría de ideas del que salieron conceptos como el protocolo Ethernet, el primer ordenador personal (el Xerox PARC), el interfaz gráfico de usuario (GUI) o mejoraron el diseño del ratón y lo adaptaron a las necesidades del manejo de un GUI.

Teniendo en cuenta estos precedentes, que el Xerox PARC esté trabajando en la definición de los procesos de fabricación de dispostivos electrónicos flexibles y basados en sustratos plásticos es algo bastante interesante y, para mejorar aún más las cosas, la senda que han tomado es la de la impresión.

Efectivamente, Xerox PARC está trabajando en la impresión de los circuitos electrónicos y se han puesto el listón muy alto puesto que trabajan en el desarrollo de sensores, transistores, LEDs, etiquetas RFID, baterías flexibles e incluso memorias, toda una gama de dispositivos que sumados a las pantallas que ya comenzamos a ver en prototipos comerciales (recordemos la de Atmel o el cristal Willow Glass de Corning que es totalmente flexible) nos abrirían las puertas de toda una gama de dispositivos en los que el factor de forma sería algo totalmente irrelevante porque los podríamos doblar, enrollar y, en algunos casos, hasta estirar.

¿Y cómo podemos imprimir un circuito electrónico? En el fondo, la idea no dista mucho de la impresión tradicional por inyección de tinta aunque, eso sí, en este caso la tinta se cambia por una solución que permite depositar los materiales semiconductores sobre el sustrato plástico que se usa como base. Imaginemos un gran rollo de plástico que va pasando por una máquina de impresión parecida a la rotativa de un periódico, la cantidad de dispositivos que se pueden fabricar es enorme, permitiendo abaratar costes.

De todas formas, aún nos queda mucho camino por recorrer en este sentido ya que Xerox PARC se encuentra al nivel en el que se encontraban los ingenieros de Fairchild Semiconductor en los primeros años del desarrollo de los circuitos integrados y, por ahora, solamente se están imprimiendo circuitos sencillos y transistores. Aún así, la ventana que nos abre la electrónica flexible y la impresión de circuitos podría permitir la eliminación de barreras de entrada al campo de la fabricación de circuitos integrados (salas blancas, procesos fotolitográficos complejos, etc), dando pie a la generación de una nueva industria de pequeños fabricantes e integradores fuera del circuito de empresas que, a día de hoy, dominan este sector.

Ropa inteligente (con sensores o conectividad), papel electrónico, sensores e implantes médicos, dotar de conectividad a cualquier cosa (pensemos en el llamado "Internet de las cosas") son algunas de las aplicaciones que podrían tener estos dispositivos electrónicos de bajo coste que nos acercan a un mundo que, hace algunos años, hubiésemos pensado que procedían de alguna historia de ciencia-ficción y que, sin embargo, se está cocinando en las cocinas del Xerox PARC en Palo Alto junto a otras empresas del sector.

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