Hoy en día contamos con amplia y variada oferta de servicios musicales que sirven de complemento y alternativa al mercado tradicional de la venta de discos en soporte físico. Música en streaming como Spotify o Pandora o la posibilidad de comprar canciones para escucharlas en nuestros dispositivos móviles, algo que podemos hacer en Google Play (aunque el servicio es relativamente reciente y está en vías de expansión) o la iTunes Store de Apple. Casi sin darnos cuenta, iTunes Store cumple 10 años; una década en la que ha contribuido a cambiar el mundo de la industria musical (y la distribución de contenidos digitales) con un modelo de negocio que reporta alrededor de 12 mil millones de dólares anuales.

Tal día como hoy pero hace 10 años, es decir, el 28 de abril de 2003, Apple ponía en servicio la iTunes Store (aunque inicialmente se llamó iTunes Music Store), uno de los primeros servicios de venta de música en formato digital en acaparar la atención de la prensa y el gran público, un complemento perfecto del iPod que, con los años, se ha convertido en un negocio sólido que ha abierto camino para la venta de un amplio abanico de contenidos (libros, audiolibros, aplicaciones, películas...) y que fue uno de los primeros en mostrar que Internet, en el fondo, no era tan malo para las discográficas.

Un poco de historia

Hace 10 años, en 2003, la música en formato digital estaba considerada como el "mal absoluto" por la industria musical. Dos años antes, Napster había sido cerrada por las denuncias de la industria musical por la violación de derechos de autor y, la mayoría de usuarios usábamos el P2P para localizar música o, directamente, ripeábamos nuestros CDs para poder escuchar la música en el ordenador o en alguno de los pocos reproductores de música que comenzaban a llegar al mercado (el iPod se presentó en el año 2001).

Dicho de otra forma, por aquel entonces conseguir música en formato digital requería una importante inversión de tiempo ya fuese buscando por Internet, digitalizando nuestra biblioteca musical o intercambiando contenidos con nuestros amigos.

En este entorno, Apple facilitó mucho las cosas con un servicio que permitía descargar música cómodamente a su programa iTunes y, desde ahí, transferirla al iPod con tres valores importantes: era música legal, estaba garantizada la compatibilidad con el iPod (nada de batallar con códecs) y, además, podíamos encontrar un amplio catálogo musical puesto que Apple había firmado con los grandes sellos discográficos (EMI, Universal, Warner Bros, Sony Music Entertainment y BMG).

Cuando la tienda abrió en el año 2003, el catálogo de canciones contaba con 200.000 títulos pero, con los años, éste ha crecido hasta los 35 millones de canciones que abarcan los grandes sellos y también los de música independiente además de diversificar el negocio a los libros, películas, series de televisión y, como no, la nueva economía de las aplicaciones.

Apple no inventó la venta de música en formato digital, no fue la pionera pero sí que fue la primera en hacer de ello un proceso fácil y simple. Puso el foco en el software (iTunes) para que fuese simple la compra y también la audición de los contenidos que se habían comprado, ya fuera en la misma aplicación o en el iPod. Consiguió que las discográficas abriesen un poco la mano y perdiesen algo del miedo a Internet (aunque parece que todavía no lo han perdido del todo) permitiendo que los usuarios pudiesen transferir la música comprada a todos sus dispositivos y un valor diferencial que hasta entonces solamente se podía conseguir "con la piratería" fue poder comprar "canciones sueltas", es decir, comprar las canciones que nos gustaban en vez de tener que comprar un disco completo.

El nuevo modelo de negocio

¿Pagar por conseguir música en formato digital? Siempre y cuando el precio sea justo y razonable, realmente, no hay motivo para pensar que el modelo no va a funcionar. En la primera semana que iTunes comenzó a funcionar se realizaron alrededor de 1 millón de descargas y el crecimiento siguió conforme pasó el tiempo porque, a finales de 2003, ya se habían vendido 25 millones de canciones. Apple había encontrado una fórmula que era capaz de satisfacer a los usuarios y a las discográficas, una combinación que, a día de hoy, ha posibilitado el desarrollo de un buen número de servicios y nuevas fórmulas como el streaming de Spotify o incluso Netflix y que, por aquel entonces, fue toda una novedad.

iTunes mostró además que, con el tiempo, íbamos a ser "mucho más móviles"; es decir, necesitábamos flexibilidad en los formatos y estábamos dispuestos a adquirirlos legalmente porque podíamos escucharlos con nuestro iPod o en el ordenador pero, al final, los canales se han diversificado a nuestro smartphone, las tabletas o, en el caso del Apple TV, al televisor de nuestro salón. De hecho, los datos de hoy en día arrojan ya 25.000 millones de canciones descargadas desde iTunes y catálogos como el de los Beatles disponibles también en formato digital (un hito que se alcanzó hace un par de años).

itunes store cumple 10 años - venta de canciones
Larry MacPhee

La evolución e impacto de iTunes

Esta misma semana se han presentado los resultados financieros del segundo trimestre de 2013 y, durante la presentación, el CFO de la compañía (Peter Oppenheimer) también reveló algunos datos sobre la actividad de iTunes: Apple opera en 119 países con respecto a la venta de música y dispone de un catálogo de 60.000 películas que se ofrecen en 109 países y 1,75 millones de libros que se venden en 155 países, una actividad que ha generado este trimestre un negocio de 4.000 millones de dólares.

Los datos emanan una buena salud del servicio que, además, lo coloca en una posición de dominio con el 63% del mercado en el ámbito de la compra-venta de música en formato digital, un negocio en el que Apple ha sabido mantenerse diversificando el abanico de contenidos disponibles y explorando nuevas fórmulas.

En 2007, con la llegada del iPod Touch y el iPhone, Apple abrió la tienda de iTunes directamente a los dispositivos, es decir, nos independizó del ordenador y facilitó aún más la compra de contenidos. La llegada de iTunes en la nube de la mano de iCloud facilitó la accesibilidad de los contenidos entre todos nuestros dispositivos y con iTunes Match abrió la puerta a la reconciliación de la industria con la piratería, una expiación que, claro está, se convirtió en un negocio bastante interesante.

iTunes hizo fácil comprar música y, en estos 10 años, ha sabido mantenerse como un negocio lucrativo que goza del favor de los usuarios, un esquema que acercó a las discográficas al mundo de los contenidos digitales y que, al final, ha posibilitado la creación de múltiples servicios y oportunidades de negocio para otras empresas como Google (con Google Play), Amazon (con su Cloud Player y con AutoRip) o Spotify.

Independientemente de que uses iTunes o no, en estos 10 años la tienda de contenidos de Apple ha sido un importante tractor para el ecosistema de servicios que hoy en día tenemos disponible.