El movimiento #yosoy132 surgió como respuesta ante la manipulación política que ejercen los monopolios por medio de la desinformación y que se materializa en la fabricación de un candidato presidencial para promover al grupo de poder más nocivo para la sociedad y la democracia: el PRI.

Ha pasado solo un mes desde que comenzó la gran historia del movimiento #yosoy132 en México, en donde muchos han tratado de desacreditar su causa, manipularlos o intentado detener la inevitable participación de los jóvenes en su entorno político.

El día de ayer, el movimiento #yosoy132 mostró la madurez e imaginación política que se requiere para transformar el poder, utilizando las herramientas que la tecnología ofrece para reinventar la democracia.

La relación de la tecnología con lo político — que no es lo mismo que la política o el partidismo — y las formas en la cual ejercemos nuestros derechos políticos es un factor determinante para la necesaria y urgente re-invención de las estructuras de gobernabilidad, y en las cuales muy probablemente participarán cada vez más los ciudadanos; les guste o no a los políticos y como siempre debió de haber sido.

La distancia que existe en México entre el gobierno y la ciudadanía, es igual de abismal brecha digital, que divide a aquellos que podemos seleccionar y filtrar la información necesaria para tomar decisiones, y los que solo tienen acceso a una inútil televisión con basura de Televisa y Tv Azteca, o bien, a la deplorable información de los medios impresos. Se llama desigualdad.

El ejercicio político de organizar un debate entre candidatos presidenciales fuera de las instituciones oficiales es histórico. La transmisión del debate hizo evidente el claro desdén de las mayores televisoras por la democracia pero también, el decadente estado de la infraestructura de telecomunicaciones, la cual posee en su mayoría el hombre más rico del mundo : Carlos Slim.

Debate 132

A pesar de las fallas técnicas y la falta de difusión masiva, el #debate132 cumplió su misión: democratizó durante dos históricas horas la forma en la que operan -- y la idea en sí -- de "los medios de comunicación"; logró crear un verdadero intercambio entre los (ineptos) candidatos y además de todo, le dio una verdadera lección de democracia y seriedad al Instituto Federal Electoral. Y el costo para el Estado de todo esto fue de cero. La ganancia, en cambio, absoluta y sin precedentes.

Democratizar los medios no significa que Televisa transmita información "objetiva" o dé espacios a los ciudadanos mediáticos en ForoTV, significa reclamar los medios, ser los medios para crear nuestros propios medios y canales de comunicación. Información justa no significa que López Dóriga o Ricardo Alemán utilicen su cerebro, significa que la forma en la cual se distribuye la información -- de todo tipo -- sea justa, que todos tengan acceso a toda la información posible que permita crear un criterio propio.

Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri estuvieron presentes. No puedo decir nada bueno al respecto, Josefina es falsa, hipócrita, elemental ; Quadri es un neoliberal en esteroides -- insoportable y arrogante -- ; Andrés Manuel simplemente deja pasar todas las oportunidades que se le dan para convencer.

El único candidato que dejo clara su postura anti-democrática sin mucho esfuerzo fue Enrique Peña Nieto. Una cobarde excusa y una silla vacía dicen más que mil palabras: en el futuro de México no debe de existir el PRI.

En cuanto al formato, fue muy interesante el uso de Google Hangouts por medio del cual #yosoy132 extendió los extremos del internet más allá de lo que el terrible ancho de banda en México lo permite -- hacia un extremo democrático, ciudadano, independiente. El debate constó de 3 fases, la primera fue de preguntas por parte de diferentes comités estudiantiles; la segunda un debate entre los candidatos y finalmente, la tercera fueron preguntas recibidas vía Google Moderator y revisadas por un comité académico.

Lo único que falló en pocas palabras, fueron los candidatos -- ni a cual irle -- y los monopolios, los cuales o no transmitieron el debate o su ancho de banda no le llegaba al calibre democrático de este ejercicio y mucho menos, llegaba a todos los ciudadanos.

Es claro: El gobierno, los partidos y las corporaciones están a años luz de todos nosotros, viven en una realidad alterna en donde solo existen los mercados ("el crecimiento", "el progreso") y no los ciudadanos, mucho menos los procesos políticos.

La imaginación política

El #debate132 nos reafirmo a muchos — y les presentó a otros — las posibilidades de los actos políticos no institucionales y el ejercicio amateur de nuestra ciudadanía, como camino para empoderar a la sociedad.

Para lograr un debate de esta calidad, lo más importante no fue la tecnología, fue la imaginación política de sus organizadores, algo que ningún candidato tiene.

En verdad no recuerdo de algún otro caso en el mundo en donde los ciudadanos hayan organizado un debate con candidatos presidenciales de este tipo. #yosoy132 logró crear un espacio dentro de la resistencia civil y pacífica para cuestionar de frente a aquellos que ostentan el poder y sobre todo, bajo sus reglas. En mi opinión, esto es algo que en un país en guerra y más de 60 mil muertos (tema que no se mencionó por cierto) significa mucho: la necesidad de una gran conversación entre nosotros para decidir juntos hacia donde vamos a cambiar el camino que nos ha sido bloqueado por nuestro propio gobierno.

¡La partidocracia es muy poca cosa para nosotros! Me queda muy claro que no los necesitamos, para nada. Lo que sí necesitamos es fortalecer a #yosoy132, apoyarlos, cuidarlos y unirnos, a ellos sí que los necesitamos.

Felicidades y gracias por acelerar la democracia. ¡Vivan los estudiantes!

#yosoy132