Watson es una supercomputadora de IBM que es bastante popular gracias a su participación en el concurso Jeopardy!, un juego de preguntas y respuestas en el que se enfrentó a los dos campeones del concurso. Tras su periplo televisivo, el gigante azul dedicará Watson a un fin mucho más importante y, sobre todo, mucho más noble puesto que ha firmado un convenio de colaboración con el Centro para el Tratamiento del Cáncer Sloan-Kettering de Nueva York para que Watson asesore a los médicos en el tratamiento del cáncer gracias a un proceso de aprendizaje en el que Watson se convertirá "en un experto en la materia".

La idea es aprovechar la capacidad de almacenamiento y proceso de Watson para que ayude a los médicos a analizar la información y datos obtenidos durante la investigación y los tratamientos para poder llegar a conclusiones, diagnósticos y tratamientos mucho más rápido. El equipo médico del centro está muy ilusionado con el proyecto, según comentaba el Doctor Larry Norton, responsable de investigación del Sloan-Kettering:

Las capacidades son enormes y, a diferencia de mis estudiantes, Watson no se olvida de nada

Para IBM este proyecto es un gran reto tecnológico puesto que Watson tendrá que aplicar sus habilidades de procesamiento del lenguaje al campo de la medicina y, precisamente, antes de comenzar su trabajo deberá pasar por una fase de entrenamiento que durará hasta finales de año. ¿Un entrenamiento? Pues sí, al igual que se entrena un sistema basado en redes neuronales, Watson necesita una serie de datos de partida que, para esta ocasión, será la información procedente de infinidad de revistas médicas, casos clínicos, historiales y, a partir de ahí, comenzará a trabajar con datos de ensayos.

¿Y cuál será su misión? Básicamente, asesorar a los médicos e investigadores en los tratamientos a utilizar, presentándoles varias alternativas en cuestión de segundos y ofreciendo a los pacientes una rápida respuesta y al personal médico un sistema de referencia de gran capacidad que puede cotejar datos muchísimo más rápido que cualquier médico.

Si tenemos en cuenta que este centro, fundado en 1884, es uno de los centros de referencia en el diagnóstico y tratamiento del cáncer, la cantidad de información que Watson tiene disponible entre publicaciones, historiales médicos y ensayos es enorme, tanto, como para poder generar una de las mayores bases de datos de conocimiento sobre el cáncer que existan en el mundo.