En un futuro no muy lejano podríamos estar comiendo hamburguesas artificiales. La razón no es otra que el avance en el cultivo de carne en laboratorios. Una práctica que en las últimas horas ha mostrado cómo las células madres crean tiras de tejido muscular con el fin de crear una hamburguesa de laboratorio a finales de este año. El objetivo de los científicos: desarrollar una manera más eficiente que la propia producción de carne en la cría de animales.

El avance está siendo llevado a cabo por varios científicos holandeses y ha sido mostrado en una reunión que tuvo lugar en Canadá este fin de semana. Según el profesor Mark Post, uno de los investigadores, esta carne sintética podría reducir la huella ecológica hasta en un 60%. Un logro que podría conllevar una gran cantidad de recursos.

Y es que lo conseguido significa un crecimiento de pequeños trozos de hasta 2 centímetros de músculo de largo y 1 centímetro de ancho. De color blanquecino y parecidos a las tiras de calamar en su apariencia, estas tiras se mezclan con la sangre y el crecimiento artificial de grasa con la que se espera producir una primera hamburguesa en otoño.

Los investigadores hablan de un coste de producción en esta hamburguesa de 200.000 £ aunque aclaran que una vez que el principio se ha demostrado las técnicas de producción se mejorarán y los costes bajarán drásticamente.

La razón por la que lo estamos haciendo no es para mostrar un producto viable, sino para mostrar que en realidad podemos hacer esto. A partir de entonces, tendremos que gastar en trabajo y dinero para hacer que el proceso sea eficiente y rentable.

¿Por qué? Como decía al comienzo, los investigadores creen que los métodos actuales de producción de alimentos son insostenibles. Muchos estiman que la producción de alimentos tendrá que duplicarse en los próximos 50 años para poder satisfacer las necesidades de la población creciente. En especial, lugares como Asia o África donde indican que existirá una mayor demanda debido a las normas más estrictas.

Sean Smukler, profesor de la Universidad de Columbia, decía al respecto que:

Va a ayudar a reducir la presión sobre la tierra. Cualquier cosa que detenga la presión salvaje sobre la tierra es buena. Ya estamos llegando a un punto crítico en la disponibilidad de tierra cultivable.

La razón habría que verla en que la carne cultivada en laboratorio podría ser más eficiente que la producción de carne por el método natural. Se cree que la carne sintética podría ser producida con una eficiencia energética equivalente a un 50%.

En cuanto al sabor, el profesor Post indica que será suave aunque intentarán avanzar y averiguar qué componentes de la carne producen en realidad el sabor y si es posible modificarlo.

Sea como fuere, a finales de este año podría producirse la primera hamburguesa sintética con vistas a la producción en masa en el futuro. Una vía alternativa al proceso de producción de carne natural que aún deberá pasar por largas fases de pruebas.