Parece que los tiempos en los que Internet Explorer campaba a sus anchas con un 80% empiezan a tocar, por suerte o por desgracia, a su fin. Y es que por primera vez y según datos de NetMarketShare la cuota de mercado del navegador de Microsoft ha bajado por debajo del 50% de usuarios globales, quedándose en un ajustado 49% del que en términos generales vamos a hablar simplemente como la mitad. Cuando digo que por suerte o por desgracia me estoy refiriendo a que aunque en tiempos pasados Internet Explorer era una auténtica vergüenza hay que saber reconocer el esfuerzo y el buen hacer de Redmond en los últimos tiempos sobre todo con Internet Explorer 9, no es ni mucho menos el mejor navegador, pero tampoco es lo que era antes.

Puede verse también que en Diciembre de 2010, es decir, no hace ni un año, esa cuota se localizaba en torno al 58% de cuota, si tenemos en cuenta que en Noviembre de 2009 esta cifra era del 65% estamos hablando más o menos de una caída del entorno al 8 y 10% interanual, cifra que por si fuera poco no hace más que acelerarse mientras la competencia feroz enseña los dientes. Y es que sus dos rivales más directos, Firefox y Chrome, siguen al alza con porcentajes del 21.20% y el 16.59% respectivamente, aunque parece que el primero ha bajado ligeramente desde el año pasado en favor del segundo, del que si hacemos caso a la pendiente que muestra su línea hacia el final no es descabellado pensar que de aquí a un par de años llegue a pelearse en cifras con el otro.

En cuanto a navegadores más minoritarios sigue llamando la atención ese bajísimo porcentaje de Opera, un navegador fabuloso en muchos aspectos pero que parece que nunca acaba de despegar. Por otro lado aparece Apple con Safari también aumenta un 3%, supongo que debido mayoritariamente al aumento con dispositivos iOS, más que al crecimiento y las mejoras del navegador en sí.

La gráfica deja detrás un panorama bastante interesante. Por un lado, me parece positivo que los que para mí son los dos mejores navegadores que existen ahora mismo, Mozilla Firefox y Google Chrome, vayan tomando poco a poco la delantera, ambos ofrecen una velocidad y una serie de características añadidas a la navegación que son fundamentales. Y por otro, en Microsoft van a tener que ponerse las pilas si quieren dejar de perder cuota, tendencia que se ha acentuado más y más desde que se pusiese en funcionamiento la Ballot Screen en Europa para evitar las leyes antimonopolio. Internet Explorer 9 no me parece un mal navegador por lo que he podido ver pero debería dejar de enfocarse en detalles accesorios y centrarse más en aspectos como la velocidad, donde Chrome le pega mil patadas al resto, o en la estabilidad y la fiabilidad de Firefox.