Ni Ángeles Gonzáles Sinde deja el cargo satisfecha ni el PP se quita de encima el muerto de la ley antidescargas. El primer Consejo de Ministros del gobierno en funciones no ha aprobado el reglamento de la ley Sinde. Han sido meses de grandes tensiones entre el ministerio de Industria y el de Cultura. Uno en contra y otro a favor de la aprobación de la ley Sinde, primero, y enfrentados de nuevo por el reglamento después. La última entrega de esta batalla se ha librado durante los tres últimos días. Cuando parecía que el trámite final de la ley era una más de las herencias envenenadas que Zapatero trasmitía a Rajoy, Sinde decidió insistir con toda la artillería para lograr que entrara en vigor. Por un lado, su círculo más influyente empezó a presionar en público y en privado -sirva como ejemplo el semblante con el que Elvira Lindo se despachó en El País hace unos días, "La ley del silencio"- y por otro, su equipo intensificó los contactos con el PP buscando su complicidad para apoyar la aprobación. Mientras, ella misma, exigió al presidente una compensación por haberla dejado sola ante el peligro.

La primera reunión que se celebró el miércoles pasado para iniciar el traspaso de poderes, se convirtió en escenario de esta negociación. Jáuregui, animado por Industria, planteó a Soraya Saénz de Santamaría si el PP apoyaría la aprobación del reglamento. El ministro de presidencia, en realidad lanzó una pregunta trampa. Se trataba de saber hasta que punto el recién elegido presidente estaba interesado en que le hicieran el trabajo sucio antes de marcharse. La mujer de confianza de Rajoy dió su bendición, es decir, picó el anzuelo. De hecho, en el PP ya habían realizado una consulta sobre la consitucionalidad del trámite y tenían preparada la respuesta. "Es perfectamente posible de acuerdo con el decreto del gobierno en funciones. Es un reglamento de desarrollo de una Ley con informes favorables de órganos de consulta preceptiva", me contestaron ayer al dudar de su viabilidad. A nadie le pasaba por alto que el debate sobre si el Gobierno se estaba excediendo en sus funciones, surgiría de inmediato.

Según el Artículo 21 de la Ley de Gobierno:

El Gobierno en funciones facilitará el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes al mismo y limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas

¿Es este reglamento una urgencia nacional? se planteaban en Industria, en Justicia y también en Presidencia.

El jueves, mientras los interesados en que se aprobara el reglamento filtraron a la prensa su posible aprobación en el Consejo de Ministros de hoy, a pesar de que en ningún momento ha figurado en el orden del día, en Moncloa se recrudecía la pelea. "No vemos la oportunidad política de aprobarlo ahora. Eso no quiere decir que mañana Sinde lo ponga sobre la mesa y se discuta", aseguraban fuentes cercanas al Ejecutivo. En realidad ni al partido socialista, que se encuentra en su momento más bajo, ni a un Gobierno tan quemado, le beneficiaba en nada solucionar al PP un asunto que tantos quebraderos de cabeza les va a proporcionar en la legislatura que comienza. Y así envuelta para regalo, la ley Sinde pasa al Gobierno Rajoy.

  • Pilar Portero es periodista. Entre otros medios ha pasado por Radio3, El País o El Mundo. En el 2007 funda, junto a Sindo Lafuente, el medio digital soitu.es. En la actualidad es una de las periodistas más activas de la Internet española, la puedes leer en su blog de política tu2is así como en su Twitter.*