Como fans de la ciencia ficción que somos, nos detenemos en cada nimio detalle con una atención exagerada que roza lo patológico. Claro que sí, por eso somos capaces de salvar series, o incluso revivirlas después de muertas, aunque sólo sea para tener ocasión de destriparlas en foros de internet. Pero esa atención a cada detalle nos hace también especialmente sensibles, ¿y quién no ha sentido un súbito sentimiento de felicidad cuando ha oído, sin esperarlo, los primeros acordes de la intro de su serie favorita? Aquí tienen diez intros que podrán no ser las mejores, o quizá sí, pero desde luego lo que son es inolvidables.

Star Trek

Podrá gustarte Star Trek, o podrás odiarla, eso es lo de menos. Pero hay que reconocer que es un icono indiscutible de la cultura pop internacional, así que ya de la cifi no digamos. Además, cumple todos los requisitos para una intro inolvidable: música reconocible, discurso grandilocuente al principio y ser corta pero efectiva. Puntos extra por llevar cuarenta y cinco años dividiendo a los nazis de la gramática angloparlante por el infinitivo partido -to boldly go- que unos mantienen que es correcto y otros que es una afrenta a la lengua de Shakespeare.

Blake's 7

Aquí tienen otro ejemplo de intro inolvidable de libro. La música ya sería suficiente como para ganarnos, pero los gráficos -recuerden por favor que es de 1978- son soberbios. A eso hay que añadir que, con su correspondiente abstracción y sin entrar en narrativas, contiene las claves de todo lo que conduce a los Siete de Blake al espacio, a la par que consigue transmitirnos una sensación ominosa y opresora perfectamente adecuada para ver una de las series más oscuras que se han hecho en la ciencia ficción.

Doctor Who

Siempre que hablamos de Doctor Who acabamos -o empezamos- sacando a colación el tema de su longevidad, pero es que, fíjense si no será memorable la intro que en 2013 hará cincuenta años que viene siendo igual. No exactamente igual, claro, eso sería una estupidez, pero en esencia lo mismo: siempre el vórtice temporal. Con TARDIS, sin TARDIS, con cara, sin cara, con relámpagos, sin relámpagos, pero siempre el vórtice temporal y la inolvidable composición de Ron Grainer y Delia Derbyshire.

The X Files

Hay pocos créditos iniciales tan icónicos como los de The X Files. La música, fría e intranquilizadora, acompañada de los flashes con titulares y eslóganes conspiranoicos. Uno de los grandes hallazgos de esta serie mítica, que incluso hoy, tantos años después, pone la piel de gallina y los pelos de punta. Misterio y terror en cuarenta y cuatro segundos.

Fringe

Mucho se acusó al principio a Fringe de ser un discípulo demasiado evidente de The X-Files, y aunque después han conseguido quitarse ese sambenito -y con muchos méritos- es cierto que la intro tiene sus reminiscencias. Sin embargo, han conseguido convertir la intro en una parte indispensable de la narrativa con sus diferentes versiones: la verde para el universo original, la roja para over there, la retro para 1985, la gris para 2026, la ámbar para los dos universos conectados… ¿cuántas intros nuevas nos esperarán en el futuro?

Knight Rider

Nadie puede discutir que la intro de esta serie de los 80 sea de las más recordadas de la historia. Lo que sí puede ser es que a alguien le parezca que considerarla ciencia ficción esté un poco traído de los pelos. Pero vamos a ver: un coche que habla, salta, se conduce solo y tiene inteligencia artificial… ¿en serio no la vamos a considerar?

The Twilight Zone

Aunque hayas nacido muchos años después de la emisión original de este programa, sabrás reconocer sin problema su sintonía. Lo que en un principio servía para identificar a una serie de televisión, se convirtió en el himno de todo lo que es extraño e inquietante. Muchos de los temas que se tocaron en esta serie-antología han servido muchos años después de base a series enteras. Y parodias, parodias hasta donde alcanza la vista. Si eso no es ser legendario, no sé qué puede serlo.

The Prisoner

En una serie conspiranoica y psicodélica como el clásico que nos ocupa, la intro no podía ser más convencional. Una intro-sinopsis, como tantas en la época… ¿o tal vez no? Tal vez el mismo patrón repetido con milimétricos cambios episodio tras episodio tenía por objeto introducirnos en el mundo confuso de Número Seis, sin saber nunca lo que es verdad y lo que no, sin saber si es hoy, ayer, o mañana. Una obra maestra.

Red Dwarf

Para mucha gente, la ciencia ficción es sinónimo de ópera espacial. Esa gente está equivocada. Para más gente todavía, ópera espacial es sinónimo de seriedad funeraria. Ese error es aún mayor. Y Red Dwarf es capaz de sacarnos de ese error en sus primeros segundos, sólo con ver su intro. Como colofón, la intro de cada episodio está culminado con un discurso ligeramente distinto cada vez de Holly, el ordenador de a bordo, y cada edición es aún más delirante que la anterior.

Futurama

La música, la secuencia de acciones, cada segundo de la secuencia de créditos de Futurama vale su peso en Slurm. Si encima tiene dos maravillosos gags variables en cada episodio, mejor que mejor. Por si tienen curiosidad, aquí tienen una lista con todos los subtítulos.

¿Nos hemos dejado alguna? Seguro que sí, pero al fin y al cabo, ¿para qué están los comentarios?