La sonda espacial Messenger lo ha logrado, ha completado la órbita al planeta Mercurio. Según ha informado la NASA este hito se logró el pasado jueves por la noche, a eso de las nueve de la noche en horario de Cabo Cañaveral. De este modo esta sonda se convierte en la primera máquina fabricada por el ser humano que da una vuelta a la órbita de Mercurio.

La inserción orbital en este planeta es sumamente compleja y se ha realizado después de un viaje de más de seis años y medio en los que ha recorrido cerca de ocho mil millones de kilómetros. La complejidad de la maniobra se debe que a diferencia de otros planetas más lejanos a los que ya se ha llegado, Mercurio tiene como gran hándicap ser el planeta más cercano al Sol, de modo que la sonda Messenger ha tenido que realizar un proceso bastante complejo para entrar en la órbita del planeta, ya que tienen que realizar un proceso en el que la nave se tiene que frenar considerablemente para ser capturada por Mercurio y así no ser atraída por la fuerza de gravedad del Sol.

De hecho, en este proceso es una de las partes donde más combustible gastará la sonda Messenger, usando un 31 por ciento del combustible y dejando tan solo un nueve por ciento en sus depósitos para las futuras maniobras. Ese consumo de combustible también ponía más presión sobre la maniobra, ya que si esta no se completaba con éxito a la primera la misión habría fracasado completamente debido a que no tendrían suficiente combustible para un segundo intento. Pero una vez conseguido la sonda Messenger ya está en la órbita del planeta a unos 200 kilómetros de distancia.

Con este objetivo conseguido los próximos pasos que se darán serán comprobar y garantizar el funcionamiento de los diferentes sistemas de la sonda en unas condiciones muy complicadas. Debido a la cercanía del Sol las temperaturas que puede recibir son extremadamente altas, pudiendo llegar a más de los 400 grados. Sin embargo la sonda cuenta con un sistema de parasoles que permite reducir la temperatura a la que se encuentra expuesta directamente hasta unos 70 grados. Posteriormente, el miércoles que viene los instrumentos se encenderán para preparar el comienzo de la misión primaría, que dará comienzo el 4 de abril.

Cuando esta misión comience la sonda comenzará a realizar un análisis del planeta, enviando información a la Tierra que permitirá estudiar la geología del planeta, midiendo el campo magnético, posición y altura, así como la composición de Mercurio, además de otras muchas cuestiones que hay sobre el planeta más cercano al Sol. A partir de ahí toda esta información se mandará al planeta Tierra, la cual tardará en llegar desde la sonda entre seis y doce minutos.

Vía: Publico | Imagen: NASA

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