Así como sucedió en el Egipto de Mubarak, en la Libia reinada por Muammar al-Gaddafi también hay problemas sociales y de acceso a Internet. Algunos reportes señalan que en la capital de ese país el acceso a la red fue intermitente durante este viernes 18. Incluso fue imposible acceder a Facebook que, como bien sabemos, tuvo un papel muy relevante en la organización de la redes sociales que llevaron a la dimisión de Mubarak. Pero esto no es todo: como consecuencia de esas interrupciones en la red también peligran los servicios con dominio .ly.

Es común encontrar sitios cuyo nombre es un juego de palabras que aprovecha su dominio de nivel superior (TLD). Por supuesto, algunos TLD se prestan más que otros a este juego y .ly es uno de los favoritos sobre todo en idioma inglés, y aún más con la popularización de los servicios que acortan direcciones URL, a su vez promovidos por Twitter:

  • Bit.ly, quizá es el más popular
  • Ow.ly, de HootSuite
  • Deck.ly, recién lanzado por TweetDeck para alargar tweets
  • y muchos más.

En particular, de Bit.ly dependen millones de enlaces cortos y de estos otro tanto de blogs, medios y usuarios de todos los días. Así que creo que la empresa detrás de Bit.ly podría estar muy nerviosa estos días con el tema que nos ocupa que, por cierto, representa una gran advertencia para quienes compran dominios fuera de su país.

En Internet conviven muchas redes y sistemas distribuidos, y el que conforman los servidores de nombre de dominio (DNS) es de suma importancia para un cómodo acceso a la red. Los DNS facilitan la entrada a sitios web u otros servicios al ofrecer un nombre a cambio de una dirección IP, lo cual hacen mediante una esquema piramidal de responsabilidades en el que, entre otros aspectos bien interesantes, incluye la creación de caches para evitar las sobrecarga de los servidores principales. Justamente, esas caches alojadas en alguna parte de la red deberían ser suficientes para rescatar --al menos temporalmente-- a los .ly.

No obstante, poco sentido tendría todo eso en comparación con el daño provocado a todo un país el día que Gaddafi decida apagar Internet.

Vía: CenterNetworks