A estas alturas la mayoría entendemos bien qué significa open source software, sin embargo hasta ahora no existía un consenso para definir y aplicar los mismos principios al hardware. OSHD no es una licencia sino la colección de principios que ayudan a identificar como open source a un producto físico.

El proyecto surgío durante el Open Hardware Summit en Nueva York el año pasado en donde desarrolladores, organizaciones y emprendedores relacionados con la cultura libre y el hardware — como Massimo Banzi de Arduino, Limor Fried de Adafruit, Make Magazine, Creative Commons, Public Knowledge y Eyebeam, entre otros— se reunieron para discutir los modelos de negocios, normas, licencias y posibilidades del hardware abierto.

Después de varios meses de colaboración a través de un foro y wiki, la gestora del proyecto (la investigadora libanesa Ayah Bdeir) anunció el día de ayer el lanzamiento de la Definición de Open Hardware 1.0, misma que aplica para artefactos, máquinas, dispositivos y cosas físicas que respetan la libertad de sus creadores de controlar su tecnología y al mismo tiempo compartir conocimiento y fomentar el comercio a través del intercambio abierto de diseños.

Esta definición está inspirada en la definición de Open Source de Bruce Perens y desarrolladores de Debian. Algunos de los principios que se pretenden promover para considerar productos físicos como open hardware son los siguientes:

  • Publicar la documentación incluyendo los archivos de los diseños, mismos que deben permitir su modificación y distribución.
  • Especificar que porción del diseño es abierta en caso de que no se liberen todos sus componentes.
  • Ofrecer el software necesario para leer el archivo del diseño o la documentación suficiente de las funcionalidades requeridas, para que se puede escribir el código open-source del mismo fácilmente.
  • Ofrecer una licencia que permita producir derivados y modificaciones, además de su re-distribución bajo la licencia original, así como su venta y manufactura.
  • La licencia no debe restringir que se venda o comparta la documentación necesaria. No pide regalías o una tarifa por su venta o la de sus derivados.
  • La licencia no debe discriminar a ningún grupo o persona
  • La licencia no debe de restringir a ningún campo o actividad el uso de la obra. Es decir, no se puede limitar su uso únicamente para negocios o prohibir sea utilizado para investigación nuclear.
  • El licenciamiento de la obra no puede depender de un producto en particular.
  • La licencia no debe reestringir otro hardware o software, es decir que no puede insistir en que otros componentes de hardware o software externos a los dispositivos sean también open-source.
  • La licencia tiene que ser neutral, ninguna disposición de la misma debe de basarse en una tecnología específica, parte o componente, material o interfaz para su uso.

El grupo que redactó esta definición reconoce que el open-source es una de muchas formas de compartir información, por lo que dejan claro su apoyo y fomento a todas las demás formas de colaboración abierta y colaborativa, aún cuando no se ajusten a esta definición.

Sin embargo, la existencia de esta definición es una gran avance para todos aquellos interesados en transladar la libertad y felixibilidad que ofrecen licencias como GPL y Creative Commons a productos físicos que los derechos de autor no cubren. Las patentes y el copyright siguen perdiendo terreno.

Impresoras 3d, hardware abierto, manufactura distribuída… otra revolución se acerca. Primero fueron los medios de distribución, ahora vamos por los de producción y manufactura. Esto es Open-Source Hardware y llega para quedarse.