Si creían que Estados Unidos era el único que quedaría al descubierto, ahora será el turno de Rusia. Julian Assange ha dicho este martes a un periódico moscovita que tienen material comprometedor sobre el gobierno y los empresarios rusos. Si bien el fundador de WikiLeaks afirmó que no tienen tantos documentos como quisieran, están preparándose para publicarlos pronto.

En una entrevista con el diario Izvestia, Assange aclaró que fueron sus fuentes en Estados Unidos las que filtraron todo este material. A pesar del anuncio, los expertos en seguridad rusos comentan que probablemente no sea nada grave -- claro, comparado con los tremendos archivos de la milicia de EE.UU. sobre las operaciones en Irak y Afganistán. "Los rusos encontrarán un montón de datos interesantes sobre su país", ha señalado Kristinn Hrafnsson, otra vocera de WikiLeaks. Tras esta declaración, añadió que la mira ahora está centrada en "los regímenes de China, Rusia y Asia Central".

El mayor temor de las autoridades rusas es que WikiLeaks revele detalles sobre las cuentas bancarias secretas y los negocios ilícitos de la elite rusa. Stanislav Belkovsky, del Instituto Nacional de Estrategia, cree que esa información tendría un efecto devastador. "La mayoría de los rusos cree que sus líderes políticos han desviado miles de millones de dólares hacia cuentas extranjeras, pero una prueba de eso sería dinamita", señala el experto.

Sin embargo, WikiLeaks deberá librar otro escollo más. Aunque la publicación de estos documentos tenga una repercución global considerable, es probable que al interior de Rusia los medios se muestre dóciles. Sergei Strokan, analista de asuntos internacionales, opina que las organizaciones periodísticas grandes harán una cobertura mínima, sin detalles peligrosos al régimen. A pesar de que espera que las publicaciones independientes y el Internet hagan su trabajo, no espera que exista una discusión nacional sobre el tema. "Éste no es un país en el que el acceso mediático provoque cambios políticos", apunta.

Será interesante ver qué documentos turbios sacan sobre Rusia, uno de los países con una de las redes de corrupción gubernamental más sólidas. Aunque también coincido con que no en todos los países se da una discusión tan minuciosa como en Estados Unidos. Pese a la reacción global, son los organismos de presión internos los que hacen el trabajo más duro. Con estas declaraciones, es obvio que WikiLeaks comenzará a diversificar (aún más) sus blancos. Así que en Moscú deben preparar los paraguas, que se les viene una pequeña tormenta.