¿Para qué usar misiles y bombas, si se pueden emplear gusanos y troyanos? Una infección en la planta nuclear de Bushehr ha levantado las sospechas de un ciberataque por parte de Israel. Las computadoras del lugar han sido atacadas por el gusano Stuxnet, un programa muy sofisticado que parece especialmente concebido para dañar la planta, ya que el código de programación incluye un orden directa para sabotear las centrifugadoras de enriquecimiento. El virus es liberado primero en las terminales de los trabajadores, y está diseñado para alcanzar los sistemas de control.

Un ex oficial de seguridad de Estados Unidos ha dicho al New York Times que éste parece el trabajo de la Unit 8200, la rama de cifrado de datos de la IDF. Las sospechas se acentúan ya que Israel cuenta con el antecedente de usar un ciberataque para anular los sistemas de radares de Siria, para evaluar la supuesta construcción de un reactor nuclear.

Los responsables de la planta han afirmado que el virus no logró su objetivo, y que ningún sistema principal quedó comprometido. No obstante, Wikileaks filtró recientemente que un accidente nuclear serio ocurrió en la planta a mediados de junio. Aunque las autoridades desmintieron el suceso, la renuncia sin motivo aparente de Gholam Reza Aghazadeh, jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, avivó el fuego.

La infección no se detiene en Bushehr, sino que comienza a extenderse de forma global. Debido a que el gusano es demasiado agresivo, se ha filtrado a otras plantas de Siemens (responsables de las centrifugadoras nucleares de la planta), y a cientos de miles de ordenadores independientes en el mundo. En Irán ya hay 60 mil terminales infectadas; en Indonesia, unas 10 mil; y se espera que la pandemia de Stuxnet también alcance a los Estados Unidos.

La situación es grave porque la planta de Bushehr tiene apenas poco más de un mes funcionando, y ya está bajo ataque. Esta planta es un esfuerzo conjunto entre los gobiernos de Irán y Rusia. Aunque la comunidad internacional se quejó por el involucramiento de los rusos, los servicios de inteligencia de Estados Unidos han descartado la idea de que se estén desarrollando armas nucleares ahí. Sin embargo, como señala Melissa Hathaway, ex asesor de ciberseguridad, el problema real es la proliferación, ya que tienen el tiempo contado terminar con la infección, antes de que algún hacker se aproveche.

Vía: DailyTech