Transborder Inmigrant Tool

Resulta que a Ricardo Dominguez, un profesor de la Universidad de California en San Diego se le ocurrió desarrollar un proyecto artístico el año pasado: crear una aplicación para móviles que se valiera del GPS y de un mapa marcando puntos clave donde conseguir agua para alguien que estuviera cruzando ilegalmente la frontera de México hacia Estados Unidos. Una idea fantástica si me preguntan a mí, teniendo en cuenta que anualmente mueren muchas personas intentando hacerlo (entre 350 y 500 al año, según las cifras de quién miremos).

Pero claro, la controversia llegó de inmediato, porque el problema es que para desarrollarla Dominguez aplicó para una beca, que le otorgaron, y por la cual le entregaron 5.000 dólares para llevar a cabo su proyecto Transborder Inmigrant Tool (o "herramienta inmigrante translínea"), y no tardaron en aparecer detractores, congresistas y personas influyentes del sur de California impulsaron una investigación para definir si el profesor hizo un uso ilegal del dinero de los contribuyentes, a través de una universidad estatal.

Pero finalmente el mes pasado se decidió que el uso que Dominguez hizo del dinero no violaba ninguna regla que anulara su beca, aun teniendo en cuenta que la aplicación no sólo advertía sobre puntos donde conseguir agua, y caminos más seguros, sino que también indicaba la ubicación de patrullas fronterizas.

Sabemos que los individuos que cruzan la frontera mueren mayormente porque se pierden o se les acaba el agua. Es la autopista del diablo, y ha sido de esa forma por 500 años.

Dice Dominguez, que si bien ahora porta el cargo de profesor universitario, hace rato que es considerado un "artivista" político, junto a su grupo Electronic Disturbance Theater (EDT) se viene metiendo desde los 90 a molestar tecnológicamente al gobierno norteamericano, que él cataloga de "experimentos en desobediencia civil electrónica en lugar de actos reales de sabotaje", porque su objetivo es generar un debate sobre estos temas a través de sus acciones y proyectos.

La aplicación se ha hecho usando un Motorola i455, dispositivo económico con GPS, y se ha investigado rigurosamente la ubicación de puntos de referencia de agua y comida establecidos por las comunidades de ayuda a lo largo de la frontera, así como las actividades del Departamento de seguridad nacional. Además, la aplicación reproduce poesía mientras se la utiliza, y a inspirado tambíen poesía visual que se puede ver en el canal de Vimeo del BANGlab.

A pesar de que la aplicación realmente funciona, sigue tratándose de un proyecto artístico, que busca claramente generar debate y controversia sobre el tema, y aunque haya una API disponible, no existe una aplicación lista para descargar que los usuarios puedan aprovechar. De momento su ámbito son los museos y las galerías de arte.

Vía: Read Write Web | Foto: Ricardo Dominguez

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