"Pues verá doctor... si usted cobrara más barato no tendría que recurrir a Twitter", dice una minibiografía que siempre me hace reír. Y en cierto modo, es la pura verdad. Entre los cientos (o miles) de usos que le encontramos a esta herramienta, hay quienes nos apoyamos en Twitter como una terapia colectiva. Si hemos tenido un mal día, es muy probable que alguien (amigo o desconocido) nos dé una palabra de aliento. Es como soltar nuestros traumas en botellas al mar, con la esperanza de que algún cibernauta las lea (y con suerte, las responda).

Pero no se trata sólo de quejarse. Twitter también sirve como un tratamiento para quitarse algún vicio, como dejar de fumar o beber, o incluso para apoyar algún régimen para bajar de peso. La clave para conseguir estos propósitos es la constancia. No es hacerlo una o dos veces, sino imponerse una disciplina para cumplir los objetivos pactados.

¿Y cómo ayuda Twitter? Como un apoyo moral. Parece una tontería, pero a veces el contar con alguien que te anime a seguir adelante es crucial. No en balde es común que este tipo de programas como ir al gimnasio se hagan en parejas. Así, si uno cede, el otro impulsa (malo cuando los dos caen, que se va todo al traste). Esta presión social puede encaminarse hacia un resultado positivo como un mecanismo de control.

Así que si quieres erradicar alguna actividad negativa, ¿por qué no apoyarte en Twitter? Muchos usuarios publican cuando están bajo situaciones de ansiedad que los presionan a continuar con el vicio (beber en una fiesta, fumar en una sala de espera, comer de más en una reunión). A veces es una cuestión de catarsis, de decir "¡Dios, cuánto quiero un cigarro en este momento!", y que alguna voz anónima te diga que puedes resistir un día más.

Esta especie de diario abierto, de mirada pública, puede resultar un aliciente para corregir ciertas conductas. Así que si tienen pensado entrar en alguna dieta, quitarse un vicio (o como yo, salir a correr todas las mañanas), avísenle a sus seguidores para que les ayuden. Seguro habrá un par que quieran ayudarles a conseguir sus metas. Así, paso a paso (o tweet a tweet, para adecuar la frase), quizá podamos ser mejores individuos apoyados en un todo.