Como seguramente muchos recordarán hace ya unas cuantas semanas las gente de Sony tomó la decisión de terminar con la opción que permitía instalar en la PlayStation 3 otros sistemas operativos (generalmente Linux), decisión que para muchos, entre ellos servidor, constituye una metedura de pata importante. “¿Y por qué?” Pues bueno, hay varias razones, yo me voy a quedar con dos en esta ocasión, “una vieja” y otra recién salida a la palestra.

De primeras tenemos que la medida ya ha sido neutralizada por el conocido hacker GeoHot, es decir que la imagen de la empresa ante los usuarios ha empeorado “a cambio de nada”. De segundas nos encontramos con la segunda razón que decía antes acaba de saltar al terreno de juego: el impedir instalar Linux en la PlayStation 3 le dificulta la vida en mucho a los que decidieron crear supercomputadoras a base de las mismas.

Eso es lo que acaba de declarar uno de los responsables de la supercomputadora que tiene la Fuerza Aérea de los Estados Unidos construida a base de conectar PlayStations 3 (a la que hace no mucho le añadieron otras 2.200 más). Todas las “plays” que forman el superordenador corren Linux, con lo que al eliminar Sony la opción de instalar dicho SO en su videoconsola ellos no podrán seguir ampliándolo y si en algún momento hay que sustituir alguna de las videosoncolas, también será un problema. Lo peor de todo es que la decisión de Sony no solamente afecta negativamente a la Fuerza Aérea estadounidense y sus trabajos sino también a varias organizaciones más. Hay unas cuentas utilizando supercomputadoras iguales a la de nuestros protagonistas de hoy para desempeñar todo tipo de investigaciones y tareas.

¿Conclusión? Sony claramente debería rehabilitar el soporte de Linux. El quitarlo solamente les está acarreando críticas, demandas y pérdida de oportunidades de negocio.

Vía: Gizmología