De un tiempo a esta parte en Europa las cosas se están poniendo cada vez más negras respecto a Internet. Las tensiones entre las telecos, los usuarios y algunas empresa nativas de Internet no paran de crecer, y para rematar la jugada también tenemos que varios países de la Unión Europea están aprobando “legislaciones antipiratería” que escapan a toda lógica (por ejemplo Francia o España).

Pues bien, ahora la comisaria europea de Telecomunicaciones, Neelie Kroes, ha anunciado su intención de celebrar un debate, antes de verano, centrado en el tema de la neutralidad de la red para dilucidar si es necesario legislar sobre diversos temas relacionados con ella (por ejemplo, y principalmente diga lo que diga ella, se plantearán cosas como la posibilidad de que las telecos le puedan cobrar una tasa a los buscadores, o la viabilidad de que dichas empresas ofrezcan “niveles diferenciados de servicio”).

Tras leer esto servidor empieza a temblar ya que se me escapa qué narices hay que debatir exactamente. Que a día de hoy las máximas autoridades europeas en telecomunicaciones vean necesario abrir un debate sobre cosas como si es viable o no permitir que las telecos cobren una tasa especial a los buscadores, es un problema serio. Cualquiera con dos dedos de frente y un poco de experiencia en la red sabe que las barrabasadas propuestas por las telecos y los del copyright carecen de sentido y solamente sirven para lastrar el avance de Internet (y ellos forrarse aún más).

Muchos tenemos claro que viendo lo que algunos plantean para el futuro de Internet, efectivamente es necesario aprobar nueva legislación, y llegamos a esa conclusión sin debate ni nada fíjate tú: una que proteja al usuario y a la red como la conocemos hoy en día, y que impulse por todos los medios el crecimiento de este gran ecosistema.

Nuestros políticos ya deberían tener clara su postura sobre todos esos temas sin necesidad de este debate por el medio, el cual nace muerto y solamente servirá para que las telecos e industria del copyright sigan presionando, y para continuar perdiendo tiempo que se debería ocupar en pensar y aprobar fórmulas que mejoren las conexiones, impulsen nuevos modelos de negocio, protejan al usuarios y un largo etcétera de cosas que a día de hoy fallan y frenan la expansión, en todos los sentidos, de Internet en Europa.