Esas supuesta revolución que Apple iba a traer y que nos tuvo a todos en vilo durante varios meses finalmente parece no haber caído tan en saco roto como aparentaba en un principio. Y es que un producto, guste o no, con las características (y con el hype) del iPad, malamente puede pasar desapercebido a las grandes compañías como una posibilidad de mover ficha en nuevos territorios, que ya va siendo hora, y los primeros en hacerlo han sido la gente de Wired, que anunció en una charla del TED que lanzarán su versión para verano.

En la presentación, el editor jefe de Wired, Chris Anderson, remarcó que por primera vez el iPad permite una transición de las revistas tradicionales a los medios digitales con los mismos valores y unas características no sólo muy similares sino además aumentadas. Ya llevan trabajando junto con Adobe, aunque luego bien que se quejan, seis meses y para el trimestre estival se espera la primera versión en el dispositivo de la manzana mordida.

También mostró como navegaba entre el contenido de la revista desplazándolo horizontalmente, como si se tratasen páginas de un libro y cuando encontraba alguno que le interesaba haciendo un scroll vertical para leer más. Del mismo modo, también la publicidad ha sido totalmente orientada y creada exclusivamente para el iPad, con espacios para anuncios totalmente interactivos, se pudo ver el de un Camaro que se podía contemplar en 360º.

Viniendo de quien viene, Apple y Wired, no dudo que el acabado final será exquisito. Pero por encima de la calidad que pueda o no tener, la verdadera y relevante importancia de todo esto es que es la primera tendencia de un medio tradicional impreso a un soporte digital, sin perder ni espíritu de empresa ni facilidades para hacer lo mismo que venían haciendo hasta ahora.

La suscripción anual (internacional) de Wired cuesta $70, estoy seguro de que aquí costará muchísimo menos. Si son más medios los que se suben al carro y más empresas, del ámbito que sean, que empiezan a aprovechar la características del dispositivo, puede que me reiplantee aquello de comprarme un iPad

Foto: Wired