Twitter

He leído muchas opiniones a favor y en contra acerca de la decisión de Twitter de pedirle a sus usuarios que se encarguen de la traducción a español, todas (por supuesto) muy válidas. Los argumentos de lado y lado se centran en:

  • A favor: Es un servicio gratuito, agradezco el poder usarlo a cambio de hacer la traducción sin cobrar.
  • En contra: Han recibido inversiones por 100 millones de dólares, ¿por qué no se gastan una fracción minúscula de ese dinero en contratar traductores. No trabajes gratis.

Creo que está bien que haya personas que sienten que su trabajo debe ser remunerado de forma económica y por lo tanto no les atrae la idea de hacer traducciones sin cobrar. También creo que es totalmente válido que usuarios a cambio de usar Twitter sin pagar, traduzcan palabras y frases sin que les paguen.

Twitter por sí mismo ha creado una forma totalmente diferente, nueva y muy especial de comunicarnos: ha creado un nuevo medio donde el tiempo real juega un papel fundamental. Nos ha demostrado que el internet (más que cualquier otra cosa) es acerca de comunicarnos entre nosotros y expresarnos de la forma más sencilla posible: no más de 140 caracteres.

Twitter a muchos de nosotros nos ha dado demasiadas cosas: exposición, más tráfico a nuestros blogs, más difusión de nuestras ideas, de nuestro trabajo, formas más efectivas de conectarnos con personas que no están cerca, enterarnos de lo que pasa en todo el mundo en ese mismo momento, sin filtros, el poder contarle a nuestros amigos lo que pasa en nuestras vidas cotidianas. ¿A cambio de qué? De nada.

Sí, es cierto que el fenómeno y la herramienta sobre la que está montada ha logrado recibir montañas de dinero, pero recordar que ese dinero no es regalado, es invertido por personas que esperan verlo de vuelta, y con intereses. Twitter no funciona sin nosotros, pero si ellos dejan de existir, perderemos esta herramienta que ha transformado nuestros hábitos online.

La buena salud de Twitter es un bien común, de los usuarios, de sus fundadores y de cada persona que trabaja en la empresa. No es acerca de cuánto dinero se podría cobrar por hacer traducciones, es acerca de cuánto podemos colaborar por mejorar la herramienta que ya usamos a diario, ni siquiera para agradecerles que nos la dejen usar gratis, sino porque nos conviene que mejore, nos conviene que más personas entren.

Por supuesto que Twitter puede pagar 10 mil dólares para tener traducida toda la herramienta en 5 idiomas en menos de una semana, no es una cuestión de dinero, no es una cuestión de aprovecharse de sus usuarios, es una cuestión de involucrarlos en un proceso de mejora. No todos quieren ayudar y eso está bien, pero muchos creo que sí y no debería ser condenado, ni debería ser polemizado. No todo en la vida es dinero.

La mejora y la popularización de Twitter es un interés común, un bien común. ¿Ayudamos?