Kindle

¿Recuerdan el chico de 17 años que demandó a Amazon por borrar el libro 1984 del Kindle sin previo aviso, por una supuesta disputa de copyright? bueno, ganó.

Por medio de un acto de conciliación, Amazon acepta pagar 150 mil dólares a los abogados del chico los cuales donarán parte del dinero a alguna beneficencia. La importancia de estas acciones legales es que crean precedentes para que Amazon y otras empresas que ofrecen productos/servicios similares no vuelvan a cometer este tipo de imprudencias.

Según el texto legal, por medio del acuerdo, Amazon se compromete a no borrar o modificar de forma remota ningún libro o texto en sus lectores electrónicos comprados y usados en los Estados Unidos a menos que:

  • El cliente pida una devolución del dinero de su compra
  • La tarjeta de crédito del cliente sea rechazada
  • Una orden judicial lo requiera
  • Sea por necesidad de protección de a operación normal del aparato (es decir, el Kindle). Seguramente se refieren a virus y otros malwares instalados por algún tipo de vulnerabilidad futura.

Excelente noticia para la protección al consumidor que le hace falta en este tipo de dispositivos y obras en formato electrónico, pero un área donde hace falta muchísimo trabajo y regulación, no es raro leer noticias sobre un proveedor de música con protección digital que deja a miles de clientes sin sus canciones porque desconecta los servidores encargados de hacer funcionar el sistema DRM.