Así quiere Julio Fernández, presidente de Filmax, que se trate a los que descargamos material de internet. Atención a las joyas que ha soltado el señor en una entrevista para el Faro de Vigo y que nos dan una idea de lo anclada que está la mentalidad de la ejecutiva audiovisual de España:

En la gala de los Goya exigió medidas contundentes contra la piratería Es que es un escándalo de tal magnitud que no saben por dónde cogerlo. A través de internet se ve todo y la gente se enorgullece diciendo que se ha bajado diez, quinientas, dos mil películas. Me pregunto qué diría si se robase en los supermercados y luego se vendieran esos productos en la puerta. Para acabar con la piratería necesitamos medidas urgentes y con la misma fuerza que las empleadas contra el terrorismo y la pederastia. Es una cuestión de ética y de valores. No todo vale.

¿Qué tipo de medidas? Hay que dar un escarmiento claro a los ayuntamientos que no actúen contra la piratería. Hay que hacer una limpieza general y darlo a conocer.

Pero luego está internet. Las compañías de telefonía saben si alguien está bajando productos. Es igual que cuando controlan a pederastas y terroristas. Sólo el pasado año hubo 200 millones de bajadas en España. Lo que sucede aquí no pasa en ninguna parte del mundo. Somos el segundo país, después de China, en piratería.

Recientemente entró en vigor el canon digital. ¿Ésta es una medida efectiva? El canon ha despistado porque la gente se cree que como ya paga un canon con el soporte, bajar es legal. Hay que adoptar medidas en el ámbito europeo. Francia y Alemania están impulsando una plataforma digital europea, pero hay que tomar medidas urgentes contra lo que sucede en España porque otros países como Estados Unidos, donde el tema está controlado, ya amenazan con ponernos en la lista negra. Está bien que los artistas reivindiquen sus derechos, pero el canon reinvierte en ellos, que ya han cobrado por el trabajo, pero no en quienes ponemos el dinero.

No nos cansaremos de criticar este tipo de declaraciones, que pueden ser propias de una especie de inquisición cultural -sólo hay que leer lo de "hacer limpieza general"-. Ese no es el camino, y lo peor es que no se termina de ver que Internet es un gran aliado y puede ser el arma perfecta para combatir a la piratería de verdad.

Vía: Menéame