Los procesos de casting es lo que tienen, nunca se sabe a quien le puede tocar. Es el caso de David Prowse que fue el cuerpo de Darth Vader durante la primera trilogía de Star Wars -la voz la ponía James Earl Jones y nunca se conocieron-, y que pudo haber sido Superman en la primera película del hombre de acero. El papel, evidentemente, fue a parar a Christopher Reeve.

Aunque lo más gracioso es saber que O.J. Simpson hizo la audición para el papel de Terminator y fue rechazado porque lucía demasiado bonachón para ser creíble como un asesino. Años más tarde demostró a los productores que no era así, pero ya era muy tarde y había un jurado al que mentir.