Solo en Australia, existen 127 especies de reptiles que son raptadas de sus hábitats naturales para formar parte de una inmensa red de tráfico de especies animales. ¿Qué hacer ante tal panorama? A pesar de ser uno de los crímenes cometidos a mayor escala mundial, las autoridades australianas muchas veces no saben cómo se lleva a cabo, ni cuándo o dónde. Ahora, la inteligencia artificial llega al rescate de estas especies.

Una publicación de The Conversation nos deja ver un intento de detener estas malas prácticas. Vanessa Pirotta, investigadora postdoctoral y científica de vida salvaje en la Universidad Macquarie; y Justin O'Brien, gerente de ciencias de la conservación, en la Taronga Conservation Society de Australia, son los líderes de este estudio. Ambos investigadores se han puesto manos a la obra para descubrir cómo usar la inteligencia artificial a su favor. Hoy, parece que han encontrado una forma.

El secreto está en las formas de las especies animales. Esta inteligencia artificial reconoce la estructura corporal de estos seres al escanear el equipaje. Dicho procedimiento puede llevarse a cabo en aeropuertos internacionales, y hasta en centros de envíos.

Cómo funciona esta IA capaz de reconocer el tráfico animal

Inteligencia artificial capaz de detectar el tráfico animal
Heathrow Photo Library

Cuando decimos que este es un problema serio en Australia, es porque lo es a una escala inimaginable. Algunas personas incluso han intentado traficar animales en empaques de galletas. Este fue el caso de un hombre malasio, quien recibió una pena de 2 años y 4 meses sin derecho a libertad condicional.

Es una de las muchas razones que han llevado al desarrollo de esta IA. Con esto en mente, los investigadores decidieron crear una "fototeca de tráfico animal". Así, pueden usar algoritmos de "tomografía en tiempo real", y tecnología de última generación, para detectar animales siendo víctimas de tráfico ilegal.

¿Qué es la tomografía en tiempo real? Se trata de una técnica de imagen a través de un proceso de Rayos X. Con ella se permite escanear animales para crear imágenes tridimensionales de los mismos. Así, se generan algoritmos capaces de detectar su forma, y posteriormente pueden escanearse objetos cerrados como equipaje o paquetería. En caso de que la inteligencia artificial encuentre una coincidencia entre la forma del animal y un objeto dentro del equipaje, esta alertará a los operadores.

Nuestro estudio escaneó especies conocidas de animales australianos objeto de tráfico para crear una biblioteca de imágenes de referencia. Se utilizó un total de 294 escaneos de 13 especies de lagartos, aves y peces para desarrollar algoritmos iniciales de fauna salvaje, con una tasa de detección del 82%, y una tasa de falsas alarmas de solo el 1,6%.

Vanessa Pirotta y Justin O'Brien para The Conversation

Por su parte, las responsables del estudio informan que "esta investigación es la primera que documenta el uso de la tecnología de escáner de seguridad de Rayos X en 3D para la protección de la vida silvestre". Además, es también la primera en informar de sus resultados en detección de reptiles, aves y peces en dichos escáneres.

El inmenso esfuerzo por frenar la erosión de la biodiversidad en el mundo

Imagen de The Conversation

Con la herramienta de detección, se espera poder complementar a las medidas ya existentes de la Fuerza Fronteriza Australiana. De esta forma, los agentes de bioseguridad y perros detectores también pueden incorporar una nueva tecnología, la cual será crucial a la hora de luchar contra los delitos cometidos hacia la vida silvestre.

Si todo sale bien, esta IA podría implementarse en otras regiones cuya fauna se vea amenazada por el tráfico ilegal. Entre estos, tenemos a países como Kenia, Vietnam y Malasia, los cuales tienen algunos de los índices más altos en extracción de especies endémicas.

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