Tecnología y automóviles siempre han ido de la mano. Vehículos cada vez más seguros, automatizados y con más servicios y prestaciones. A lo que hay que añadir la introducción del automóvil eléctrico y de la conducción automática. Pero pocas veces hemos estado tan cerca de las promesas de la ficción futurista como ahora. Todo con un fin. Salvar vidas evitando accidentes viales. En el futuro más cercano, los sistemas ADAS que automatizan multitud de procesos y hacen más segura la conducción al volante. Y en un futuro más lejano, 2026, los automóviles que circulen por las carreteras españolas y europeas estarán conectados a la red e intercambiarán información en tiempo real. Gracias a DGT 3.0 (Data for Road Safety), un proyecto de la Dirección General de Tráfico con varias agencias europeas.

El concepto de vehículo conectado era solo una teoría. Una promesa para un futuro de ensueño en el que tu automóvil recibe y envía datos en tiempo real sobre su posición, la posición de los demás conductores, emergencias o incidencias. Vehículos conectados a sensores dispuestos por las vías y carreteras que envían y reciben información para que las autoridades puedan reaccionar con celeridad a atascos o accidentes. El concepto de smart things aplicado a la conducción. La carretera como red interconectada en la que miles de dispositivos se retroalimentan para que todo fluya correctamente.

Pues bien. Hace años que se viene trabajando en que esta promesa sea una realidad. Y tecnologías como el 5G, el Big Data o el edge computing van a hacer posible que los automóviles, dentro de unos años, estén conectados a la red viaria. E intercambien información. Así evitarás atascos, accidentes, equivocarte de dirección y reducir tu consumo de combustible. O de electricidad, si conduces un vehículo eléctrico.

Una plataforma para conectarlo todo

Su nombre en España es DGT 3.0 o Plataforma de Vehículo conectado DGT 3.0. En Europa, el proyecto se conoce como Data for Road Safety. En castellano, datos para la seguridad vial. Y están involucrados fabricantes de automóviles y agencias de tráfico de Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo, Alemania, Austria, Holanda, Finlandia y España. Entre los fabricantes destacan nombres como Audi, BMW, Ford, Mercedes, Volvo y Scania. Un ambicioso proyecto que pretende crear un ecosistema vial más seguro. Y en el que se han invertido más de 3.500 millones de euros.

Entre junio de 2019 y octubre de 2020 se puso en marcha la primera demostración de este ecosistema. En la práctica, millones de mensajes enviados de aquí para allá por parte de los vehículos involucrados. Mensajes que tenían que ver con accidentes, vehículos averiados, carretera resbaladiza por temporal, visibilidad reducida o meteorología excepcional adversa. Información que ayuda al conductor a tomar precauciones. Y a las autoridades a estar alerta. También a hacer que las infraestructuras estén en las mejores condiciones. Y si todo va bien, en 2025 se iniciará su implementación en automóviles y carreteras para que en 2026 todo funcione de manera conectada.

Pero, ¿en qué consiste exactamente DGT 3.0? Este es el nombre de la plataforma que debe centralizar el sistema conectado del que formarán parte autovías, automóviles y autoridades. Para hacerlo posible será necesario que la infraestructura y los vehículos que la transiten integren sensores y dispositivos. Que se comunicarán vía 4G o, especialmente, por 5G. Una tecnología de datos móviles que muchos ya disfrutamos en nuestros teléfonos para ver vídeos sin cortes o videollamadas en alta definición. Gracias a su baja latencia y alta velocidad. Y que más pronto que tarde debería estar en toda clase de dispositivos, como las señales de tráfico o la iluminación en carretera.

Qué información transmitirá DGT 3.0

El objetivo último del proyecto Data for Road Safety es lograr cero fallecidos, cero lesionados, cero congestiones y reducir al mínimo las emisiones de CO2 y otros gases contaminantes. De ahí la importancia de DGT 3.0, que beneficiará tanto a conductores como a transeúntes y a la sociedad en general. Para ello, la información que deberán transmitir vehículos e infraestructuras es la siguiente:

  • Incidencias de terceros: vehículo detenido, grúa en calzada, accidente, cortes de tráfico, eventos que alteran la circulación, meteorología adversa…
  • Obras en la infraestructura: cortes de tráfico, carriles afectados, trabajos en ejecución…
  • Previsión de información de los sensores V2V (V2C): luces antiniebla, limpiaparabrisas, advertencias…
  • Mensajes variables como desvíos, itinerarios alternativos, carriles reversibles, retenciones…
  • Semáforos: estado en tiempo real, fases, cruces…
  • Señales V-16: las nuevas luces de emergencia V-16, que sustituyen los triángulos desde julio de 2021. Deberán estar conectadas a DGT 3.0 cuando se implemente y así informar a los demás vehículos de manera automática además de verse en la distancia.

Como decíamos en el apartado anterior, toda esa información se recopila a partir de los sensores integrados en la vía o infraestructura vial y en los propios vehículos. Una vez recopilada, se reenviará a las partes interesadas, tanto las autoridades implicadas como los propios vehículos. En la práctica, se trata de obtener información real, precisa e instantánea directamente desde las fuentes implicadas y sin depender de si tienes o no un dispositivo GPS y/o un smartphone o un vehículo con Google Maps o Apple Maps. Es más, la plataforma DGT 3.0 será compatible y estas aplicaciones se podrán nutrir de sus datos. Cuanta más información tenga el conductor y su vehículo, más precaución y mejores decisiones tomarán en carretera.

Y si te preocupa tu privacidad o tu bolsillo, dos buenas noticias. DGT 3.0 es una plataforma cuyos servicios serán gratuitos. Claro está, lo que supondrá un desembolso será la adaptación de tu vehículo a los requisitos necesarios para conectarnos a la plataforma. Algo que en parte ya están haciendo los conductores al adaptarse a las nuevas normativas sobre sistemas ADAS. Por otro lado. Los datos intercambiados en este ecosistema 5G serán anónimos y limitados solo a aquella información estrictamente relevante para la seguridad vial.

¿En qué me va a ayudar DGT 3.0?

Más noticias positivas. Para que DGT 3.0 funcione, los operarios de vehículos de auxilio en carretera estarán obligados a comunicar la ubicación del vehículo averiado. Información que recibirás en tu automóvil. También serás informado cuando haya una ambulancia en tránsito atendiendo un accidente. Y si hay cortes u obras en cualquier vía pública, los operadores de las infraestructuras deberán informar a la nube de la DGT para que esa información llegue a los conductores en sus vehículos con tiempo suficiente para evitar atascos o cortes sorpresa. Obras planificas y kilómetros afectados. Esto afecta también a eventos deportivos.

Y a nivel medioambiental. Con el intercambio de información entre distintas autoridades sobre zonas de bajas emisiones, los automóviles recibirán avisos si cumplen o no con la normativa vigente con antelación para buscar alternativas. En vez de enterarse, tarde y mal, por una multa, por una noticia en la prensa o por un mensaje de WhatsApp.

En definitiva. Se trata de centralizar toda la información que hoy está desperdigada o que directamente no se comunica. Bien porque no se emplea la tecnología adecuada o porque no existe una obligatoriedad de informar de algo a su debido tiempo. Gracias a la plataforma DGT 3.0, cualquier conductor y autoridad pertinente estarán informados en tiempo real y/o con antelación para evitar atascos, cortes, accidentes o situaciones adversas.