Johnny Depp comenzó su carrera de una forma casi fortuita y extravagante: como una de las víctimas de Freddy Krueger. El actor fue uno de las infortunados adolescentes asesinados por el monstruo favorito de Wes Craven en Pesadilla en Elm Street. A partir de ahí, su carrera se convirtió en una fulgurante combinación de buenas actuaciones y curiosas decisiones cinematográficas. Depp, con su aire de chico rebelde y su extraordinaria capacidad para compartir cada papel en una experiencia novedosa, aportó al cine frescura. También, la concepción de la actuación como un lenguaje experimental que siempre podía ser renovado.

A lo largo de las décadas, Johnny Depp demostró que esa cualidad insólita podía sostener proyectos que en manos distintas, quizás no hubiesen el mismo éxito. Desde la inclasificable Cry-Baby de John Waters hasta la suprema rareza de Fear and Loathing in Las Vegas de Terry Gilliam. Depp ha sabido lidiar con la idea de la actuación como un terreno de análisis sobre espacios curiosos del ser humano. Una manera de humanizar y crear variaciones sobre criaturas indefinibles, y a menudo excluidas y rotas, a través de un ángulo amable. 

Por supuesto, ha sido su colaboración con el director Tim Burton el punto más controvertido — y el más extravagante — de su carrera. Y bien podría decirse que Johnny Depp se convirtió en la figura paradigmática del mundo del cine que ahora es gracias a los proyectos junto al director. A pesar de las críticas por repetir registros o la insistencia de Burton porque su actor fetiche fuera el centro de varias de sus historias, lo cierto es que gracias a ambos, la historia la idea del cine insólito logró calar con éxito en el cine mainstream.

De la larga colección de experimentos visuales y argumentales, de riesgos, fracasos y triunfos, Johnny Depp tiene una curiosa colección de obras. Te dejamos las cinco mejores que permiten analizar su trayectoria y comprender su definitivo aporte al lenguaje cinematográfico. La forma de profundizar en personajes asombrosos, conmovedores e inolvidables. Un legado perdurable que forma parte de la memoria de la cultura pop. 

Eduardo manostijeras

Este cuento de hadas macabro se convirtió con el correr de las décadas en una obra de culto, de considerable importancia en la cultura pop. Además de ser la muestra más elaborada y profunda sobre la visión de Johnny Depp y Tim Burton como dupla artística. Pero además de sus bondades cinematográficas y de argumento, la historia de este monstruo conmovedor es un hito del cine por varias razones. 

En primer lugar, se trata de un cuento gótico que asumió las veces de narración romántica en medio de códigos del cine de terror. Al otro extremo, es una muestra de la peculiar sensibilidad que comparten actor y director. Juntos crearon una historia acerca de pérdida, la melancolía y la desolación con un ritmo mesurado y una puesta en escena cuidadosa. El resultado es una pequeña obra artística que desconcertó y sedujo al gran público por partes iguales. 

Eduardo manostijeras tuvo que luchar contra la resistencia del 20th Century Studios a las ideas más singulares de Burton. El estudio insistió en un final más feliz para la historia, en cambiar la estética e incluso en modificar el argumento para crear algo menos “turbio”. El director fue presionado para poner a Tom Cruise para el papel titular de la película. Pero después de meses de forcejeo entre borradores, las ideas de Burton fueron aceptadas casi por completo. En especial, de dar la oportunidad al jovencísimo Johnny Depp de encarnar el papel que le daría un lugar en la historia del cine. 

La saga Piratas del Caribe

Para principios del milenio, Johnny Depp atravesaba un momento bajo en su carrera. Con varios fracasos de taquilla a cuestas y una turbia relación con la fama, el actor se convirtió en fuente de problemas para productoras y estudios. Por ese motivo sorprendió que fuera escogido para protagonizar un proyecto de la envergadura de Piratas del Caribe de Gore Verbinski. Se trató de una decisión arriesgada porque el papel de Jack Sparrow requería un cambio de registro completo por parte del actor. De sus papeles sombríos, duros y en ocasiones perturbadores personajes, Depp debía pasar a un estrato más festivo. Incluso crear la encarnación de un nuevo tipo de pirata. También ser el reflejo vivo de una de las atracciones más conocidas de Disney. 

Por curioso que parezca, Johnny Depp no fue la primera opción en la selección. Al final, el actor solo fue escogido después que Bill Murray, Robin Williams y Steve Martin rechazaron el papel. Y eso solo una vez que la producción se aseguró de que el mítico Christopher Walken no estaba interesado en encarnar al pirata. Finalmente, y después de superar los primeros momentos de incredulidad, Jack Sparrow terminó en manos de Depp para cambiar su carrera para siempre. 

Y para sorpresa de buena parte del mundo del cine, el éxito fue rotundo. Depp logró crear un personaje inolvidable que además convirtió la película de Gore Verbinski en una rentable franquicia. En la actualidad, y con seis películas a cuestas, la saga está a punto de obtener un reboot sin Depp y con un elenco femenino. Aun así, la huella del actor es perdurable en el estilo de las películas y sin duda, por haberse convertido en su punto más reconocible. 

Descubriendo Nunca Jamás

Con el impulso de Piratas del Caribe a cuestas, Johnny Depp tomó uno de sus papeles más profundos y el que le valió una nominación al Oscar. La historia detrás del escritor James Barrie permitió a Depp profundizar en un personaje sin necesidad de caracterización. Pero también elaborar una visión sobre el dolor, la exclusión y la marginación que sorprendió por su impecable precisión. El actor sublimó la figura del escritor a héroe trágico. También compuso una versión sobre su extraña personalidad, que iba desde el sufrimiento de la incomprensión al miedo. 

Johnny Depp logró lo que buena parte de la crítica especializada de Hollywood dudaba: construir un personaje a través de sus recursos emocionales. Hacerlo con una minuciosa mirada sobre el mundo interior del papel y sin recurrir a maquillaje o puesta en escena elaborada. En varias de las escenas más celebradas, Depp muestra a Barry como un niño en el cuerpo de un hombre, pero sin que por eso sea menos dolorosa su soledad. Hay un elemento elegante y sofisticado en el papel, que recordó al gran público que Johnny Depp es un actor de método y de considerable sensibilidad. 

Johnny Depp no logró el Oscar. Pero sí, obtuvo un renovado reconocimiento y respeto que le permitieron construir nuevos lugares en su prolífica y siempre interesante carrera. 

Alicia en el país de las maravillas

Tim Burton estaba obsesionado por reformular el clásico cuento para niños de Lewis Carroll y a finales de la primera década del milenio lo logró. El resultado fue una película que desconcertó a la audiencia pero dejó otro de los grandes papeles memorables de Johnny Depp. Su versión del sombrerero loco sorprendió por ser por completo novedosa y por su rimbombante aspecto físico.

Si Burton convirtió a la Alicia de Mia Wasikowska en una heroína en busca de identidad, hizo del sombrero un héroe trágico. Atormentado por una trágica historia y en medio de una curiosa — y siempre sugerida — historia de amor, el personaje fue el centro de atención del argumento.

Por supuesto, no todo el público se tomó bien esta nueva versión de la narración infantil. Hubo quejas de la transformación de Alicia en una versión de Juana de Arco para Wonderland y preguntas sobre el abuso de la caracterización de Depp. Pero aún así, la película obtuvo una secuela en la que finalmente se deja claro que lo que une a la ya adulta Alicia y al Sombrerero es mucho más que una amistad. El guion tuvo la intuición de reflexionar sobre el amor, los vínculos imperecederos y el poder intelectual desde un estrato novedoso. Y por supuesto, brindar a Depp la oportunidad de crear algo novedoso con un personaje del que había muchas dudas. 

Al final, la duología de Burton es un momento de ruptura entre la preferencia del público por la obra del director y su trascendencia. Aun así, Depp salió bien parado y demostró que su capacidad para crear personajes inolvidables y la mayoría de las veces conmovedores, continuaba intacta. 

Animales fantásticos y dónde encontrarlos: los crímenes de Grindelwald

La noticia de un spin off del mundo mágico de creado por J.K. Rowling emocionó a los fanáticos. En especial cuando trascendió que la película narraría las aventuras de Newt Scamander, y también la batalla mítica entre Dumbledore y Grindelwald. De inmediato, hubo todo tipo de especulaciones acerca de los posibles intérpretes para el misterioso mago tenebroso e interés romántico del director de Hogwarts. 

Pero la producción se guardó el secreto. Tanto, que para cuando se anunció que Colin Farrell interpretaría a Percival Graves, hubo cuestionamientos sobre su verdadera identidad. No obstante, las filtraciones del argumento eran mínimas y se cuidó por meses, el importante detalle sobre si la aparición de Gellert Grindelwald ocurriría finalmente. Un hecho que podría marcar varios hitos en la precuela. Con Albus Dumbledore interpretado por Jude Law, se esperaba que su archienemigo tuviera el rostro de algún intérprete con la misma solidez que el británico. ¿Podría tratarse de Colin Farrell, que durante la campaña de promoción se negó a responder preguntas muy puntuales sobre su papel? 

Para entonces, ya Johnny Depp atravesaba los primeros escándalos debido a su proceso de divorcio. Y lo que debía ser una sorpresa agradable para buena parte de los fanáticos, se transformó en polémica. Para su estreno, Animales fantásticos y dónde encontrarlos, reveló su gran secreto. Grindelwald se había ocultado frente a los ojos del público la mayor parte del tiempo. Y al final, resultó llevar el rostro de Johnny Depp, en una breve cameo que desconcertó a la audiencia. Pero en medio del debate público sobre las acusaciones de abuso doméstico, la revelación tuvo un toque amargo que afectó al film y sin duda, al personaje. 

La tensión aumentó en set durante la filmación de Animales fantásticos y dónde encontrarlos: los crímenes de Grindelwald. Para el momento, las denuncias de Amber Heard habían llegado a juzgado y el escándalo terminó por salpicar la grabación. El papel de Johnny Depp fue alabado por la crítica por dotar a Grindelwald de un aire siniestro y macabro que asombró. Pero la mayúscula controversia a su alrededor eclipsó su éxito. Para la tercera entrega de la saga, Depp fue sustituido por el actor danés Mads Mikkelsen.

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No obstante, el Grindelwald de Johnny Depp marcó un hito dentro del mundo mágico de Rowling. Más contenido que el Voldemort de Ralph Fiennes y mucho más elaborado que cualquier otro villano de la saga, el actor volvió sorprendió de nuevo. Y aunque en el futuro quizás no se le recuerde por su participación en la subfranquicia, una cosa es evidente. Depp logró llevar el mundo de los magos a un estrato adulto. Uno nuevo y desconocido para una nueva generación de fanáticos.