Si le destinas buena parte de tu día a navegar por Twitter, seguro que al menos una vez te has topado con algún otro usuario cuyo nombre de cuenta va acompañado por un ".eth". Esto es algo cada día más común, especialmente entre aquellos relacionados al mundo del blockchain y las criptomonedas. Si te preguntas qué significa o qué función cumple, en las próximas líneas trataremos de darte las respuestas que necesitas; y lo primero que debes saber es que son dominios ENS.

ENS significa Ethereum Name Sevice, o Servicio de Nombre de Ethereum. Se trata de una plataforma que nos permite comprar nuestro propio dominio .eth con el fin de, por ejemplo, conectarlo a nuestra wallet de criptomonedas para que sea más sencillo compartir su dirección pública. Básicamente, los dominios ENS han llegado para que la experiencia de enviar y recibir criptoactivos sea lo más amigable posible.

Y para que se entienda de mejor manera, vamos a explicarlo de un modo práctico. Supongamos que en nuestra cartera digital tenemos Dai, una criptomoneda estable atada al valor del dólar, y queremos enviarle 100 Dai a otra persona como pago por un servicio prestado. Ese otro individuo tendrá que compartirnos la dirección pública de wallet de Dai para que podamos concretar la transacción.

Hasta allí, nada demasiado complicado. Dai es un token ERC-20; es decir, funciona sobre la red de Ethereum. Esto significa que cuando la otra persona nos comparta la dirección de su wallet nos encontraremos con que está conformada por más de 40 caracteres hexadecimales que pueden verse así: "0x2a40f142...". Claramente no es lo más user-friendly que nos podamos encontrar, pero no es algo exclusivo de Dai o Ethereum, sino que ocurre con todas las criptomonedas y redes. Entonces, lo que permiten los dominios ENS es evitarnos el incordio de copiar, pegar o compartir esas cadenas interminables de números y letras, y reemplazarlas con algo más legible y sencillo.

Así, si debemos pagarle 100 Dai a José, y ya tiene su propio dominio ENS comprado y configurado, podremos enviar las criptomonedas a jose.eth y no a "0x2a40f142…".

Los dominios ENS se proponen ser la puerta de entrada a la web3

Queda claro que el uso principal que se les da a los dominios ENS es vincularlos a las direcciones públicas en las carteras de criptomonedas; sin embargo, no es el único. También se pueden utilizar para crear sitios web descentralizados, e incluso es posible configurar subdominios. Y como si eso fuese poco, es posible configurarlos con DNS ya existentes; así, por ejemplo, puedes importar tu dominio .com al Ethereum Name Sevice.

Básicamente, los dominios ENS se proponen ser la puerta de entrada a la web3. Es decir, que las personas puedan poseer una suerte de "nombre de usuario" con la extensión .eth que puedan implementar en diferentes servicios.

Los dominios ENS ya son compatibles con una gran cantidad de utilidades del mundo cripto. Hablamos de wallets como Trust y Metamask, aplicaciones como Uniswap y Etherscan, y navegadores web como Opera y Brave, por solo mencionar unos pocos. El listado es muy extenso en cada rubro y promete ampliarse todavía más.

¿Cómo registrar un dominio .eth?

Antes de comentarte a grandes rasgos cómo obtener tu propio dominio .eth, debes tener en cuenta un par de cosas. En primera instancia, necesitas una wallet de Ethereum —Metamask, por ejemplo— con saldo disponible, pues el procedimiento tiene un costo y no es muy barato que digamos. Segundo, los dominios ENS son limitados, de modo que puedes encontrarte con que alguno que intentes comprar ya se encuentre registrado.

Dicho todo esto, podemos ingresar a la aplicación de Ethereum Name Service. Una vez allí, encontraremos un buscador donde debemos ingresar el nombre de dominio que intentamos registrar, para así comprobar su disponibilidad.

Si se encuentra libre, podremos avanzar con el procedimiento. La pantalla nos mostrará el precio de registro por un año, pero podemos hacerlo por un tiempo más prolongado si lo creemos conveniente.

Registrar el dominio en sí no es exageradamente caro. Al fin y al cabo, un .eth no demasiado extenso cuesta unos 5 dólares por año. El verdadero problema aquí es el precio del gas, que es la tarifa que se paga por las transacciones en la red de Ethereum. Desde hace tiempo el precio del gas es muy elevado, y en este caso en particular no conviene avanzar con la transacción si pretendemos comprar los dominios ENS por solo un año.

Al momento de escribir este artículo, el registro del dominio costaba 0.002 ETH ($5.02), y el gas 0.023 ETH ($66.01). Esto quiere decir que terminaremos pagando alrededor de 71 dólares, siendo que la mayor parte de ese monto se va al fee de la transacción. No tiene sentido.

La cosa cambia si decidimos comprar el dominio .eth por más tiempo, pues cualquier registro mayor a un año nos evitará tener que pagar el gas anualmente. Entonces, si elegimos tener nuestros dominios ENS por dos años, el precio será de 0.003 ETH ($10.04), y el gas a pagar seguirá siendo de 0.023 ETH; es decir que en total pagaremos aproximadamente 76 dólares. Y si lo adquirimos por más años, tampoco veremos una modificación en el precio de la tarifa por usar la red de Ethereum.

Una vez que tengas el nombre a registrar confirmado, conecta la wallet de Metamask y sigue los pasos en pantalla.

Los dominios ENS son más que una 'moda' de Twitter

El desarrollo de Ethereum Name Service comenzó en 2017 dentro de la Fundación Ethereum, aunque se independizó en 2018. Hoy la estructura detrás de la plataforma de dominios ENS tiene dos caras; por un lado, una DAO llamada ENS DAO, que se rige con el token de gobernanza $ENS, y por el otro, la administración corre por cuenta de una empresa sin fines de lucro llamada True Names LTD.

El proyecto es de código abierto y descentralizado, aunque por ahora es el único que existe en la búsqueda de estandarizar los dominios ENS. Sin dudas, la tecnología detrás de esta propuesta es muy interesante, y busca un impacto más allá de ser una "moda" entre usuarios de Twitter.

Si Ethereum Name Service consigue ampliar su alcance, cambiará para siempre la forma de transaccionar con criptomonedas. Si enviar y recibir este tipo de activos es más amigable, los usuarios con menos experiencia se adaptarán más rápido y tendrán menos temor a cometer un error irreversible.