Independence Day fue estrenada durante el año 1996. Roland Emmerich fue el director, coescritor y productor ejecutivo de ese film. Aunque para ese año quizá no se dimensionaba el impacto que tendría esta película, más allá de números en cuanto a recaudación se ha vuelto una suerte de título de culto: hay quienes la aman y otros la odian, incluso más allá de aspectos relacionados con su realización. Es una película que aún genera distintas discusiones y sobre las que el director aún comparte ideas, a propósito del próximo estreno de Moonfall.

Esto ocurrió en un encuentro con Jake Hamilton en su canal de YouTube. Como parte de la gira de medios para promocionar Moonfall, que se estrenará el próximo 3 de febrero, Roland Emmerich reflexionó sobre las películas apocalípticas, más próximas al fin del mundo que a un futuro esperanzador. Entre la filmación de Independence Day y Moonfall hay veintiún años de diferencia. Tiempo suficiente para que, en cualquier área de la vida, se produzcan múltiples cambios. 

En el cine, esa no ha sido la excepción. Por el contrario, tecnología mediante, las adaptaciones y propuestas innovadoras han enriquecido sus puestas en escenas. Tanto la preproducción, la filmación como la postproducción de los films han ganado muchas herramientas. Más allá de esos aspectos, hay algo que Roland Emmerich destaca por sobre todo. La vemos a continuación. 

¿Qué dijo Roland Emmerich sobre Independence Day, El día después de mañana
y Moonfall?

En un breve encuentro con el periodista Jake Hamilton, Roland Emmerich comentó lo siguiente en relación con el aprendizaje que le dejó Independence Day y que aún aplica a películas como Moonfall, atravesado por la dignidad y el respeto hacia el otro:

“Cuando haces una película de desastres, tienes que mantenerte lo más alejado posible de ver y mostrar a la gente morir. Es algo que simplemente no me gusta mucho. Sí, el mundo se está hundiendo, pero no lo muestres demasiado. Se puede hacer a través de grandes tomas de destrucción en toda la ciudad en lugar de ir a una perspectiva más particular porque no hay nada divertido en mostrar a gente muriendo”.

Otro de los aspectos sobre los que reflexiona el director tiene que ver con aquellos momentos dentro del set que han resultado caóticos en las producciones en las que participó. Roland Emmerich dijo: “Como director, sabes que siempre hay cosas que salen mal, pero la mayoría de las veces puedes hacerlo de nuevo (risas). ¿Alguna vez tuve un gran desastre? No, de verdad”.

Teniendo en cuenta la crisis climática, y que Roland Emmerich ha sido una de las figuras de la industria críticas en este sentido. El día después de mañana, estrenada en 2004, es una de las películas de referencia en cuanto se trata con el cambio climático. Teniendo en cuenta esto, Jake Hamiltón le consultó sobre cómo ve aquella película, desde el actual contexto: 

“Fue una advertencia. Pero nadie se lo tomó en serio. Ahora tiendo a pensar que pasamos un punto de no retorno. Nuestros hijos tendrá que afrontarlo”.