Independence Day es una de las películas míticas de los 90s y el discurso del presidente Thomas Whitmore es probablemente el momento más inspirador del largometraje. Es acerca de cómo la humanidad se puede unir y sobrevivir ante la posibilidad de desaparecer para siempre. Con tintes claramente estadounidenses, sí, pero sobre todo un mensaje sumamente positivo, que no tiene fronteras.

Pareciera que casi todo funcionó bien en Independence Day. Es entretenida, tiene mucha tensión, un reparto ejemplar, incluyendo a Bill Pullman, Will Smith, Jeff Goldblum, Mary McDonnell, Vivica A. Fox, Randy Quaid, Brent Spinner, Judd Hirsch y Robert Loggia. Momentos cómicos, heróicos, y efectos especiales descomunales —sobre todo para la época—.

La fórmula resultó. Independence Day obtuvo 817 millones de dólares recaudados a nivel global, en los 90s. con "tan solo" un presupuesto aproximado de 75 millones. De hecho, tan solo en Estados Unidos, durante la semana de estreno llegó a recaudar 50 millones de dólares de aquella época.

Ha sido el mayor éxito del director Roland Emmerich, quien posteriormente dirigió Godzilla, El día de mañana, 2012 e intentó repetir fórmula —sin demasiado éxito— con Independence Day: contraataque.

Pero uno de los puntos más importantes de la película no fue del todo planeada y es producto, en parte, de la desesperación. Lo ha explicado en una entrevista con ComicBook.com, recordando que lo escribieron a mitad del rodaje.

El discurso del presidente en 'Independence Day' que fue escrito en 5 minutos

Emmerich explica que durante la filmación de la película habían reservado un hueco para "el presidente da un discurso, reuniendo a las tropas". Pero estaban finalizando la producción y seguían sin terminar el guión.

Tras su regreso de grabar durante tres semanas en México, les quedaban dos días más para trabajar en el argumento de Independence Day. El director le dijo a Dean Devlin —guionista principal—, "¿Por qué no escribo un discurso yo, algo como el del día de San Crispín, de 'Enrique V' o algo así?".

A lo que Devlin contestó: "Espera, déjame probar algo". Se fue, y cinco minutos más tarde regresa con un texto y se lo presenta a Roland Emmerich, quien responde "Esto es fantástico, y siempre podemos cambiarlo más adelante". Pero nunca se llegó a modificar una sola palabra del discurso. Es lo que vemos en Independence Day.

"Creo que Bill Pulman nació para interpretar al presidente Whitmore", explica el director. Le comentó que quería actuar de un presidente como si fuese John Wayne. Inicialmente escribieron un personaje un poco más débil, que era incapaz de decidirse sobre un montón de cosas, pero que una vez que los extraterrestres atacan, evoluciona hacia un líder que ayuda a derrotar a la amenaza que llegó a la Tierra desde el espacio.