Los hipopótamos siguen siendo un misterio para nosotros. De hecho, sabemos ciertos datos sobre ellos como la velocidad a la que corren en distancias cortas (hasta 30 kilómetros por hora) o que son el tercer mamífero terrestre más grande; pero apenas conocemos nada sobre cómo se relacionan entre ellos. Por eso, estudiar la manera en la que se comportan en sociedad puede ser muy interesante. Sobre todo si los resultados son tan curiosos como los obtenidos en este nuevo estudio. Y es que parece ser que a los hipopótamos no les gustan nada de nada los extraños de su propia especie. Es más, se dedican a rociar caca de manera agresiva en cuanto escuchan las voces de desconocidos.

El nuevo estudio ha sido publicado esta misma semana en Current Biology y tiene como investigadora principal a Julie Thévenet. El estudio se realizó en la Reserva Especial de Maputo, en Mozambique. Allí se grabaron las llamadas de siete grupos de hipopótamos (Hippopotamus amphibius) en tres lagos. Esta investigación ha arrojado conclusiones muy interesantes acerca del comportamiento social de los hipopótamos. Como por ejemplo que el hipopótamo reconoce la voz de sus vecinos y actúa en consecuencia. Es decir, si es otro hipopótamos con el que comparte terreno desde hace tiempo no es tan agresivo como con los extraños.

"Descubrimos que las vocalizaciones de un individuo extraño inducían una respuesta conductual más fuerte que las producidas por individuos del mismo grupo o de un grupo vecino", explica a Science Alert Nicolas Mathevon, uno de los autores del estudio y bioacústico de la Universidad de Saint-Etienne. "Además de demostrar que los hipopótamos son capaces de identificar [a otros hipopótamos] basándose en las firmas vocales, nuestro estudio pone de manifiesto que los grupos de hipopótamos son entidades territoriales que se comportan de forma menos agresiva con sus vecinos que con los extraños".

En definitiva, a los hipopótamos, como a muchas personas, no les gusta que los extraños se acerquen y los reconocen por sus voces. Además, en cuanto se dan cuenta de que no son sus vecinos, se ponen más agresivos. Pero veamos cómo fue el experimento para conocer mejor a los hipopótamos.

Así se comportan los hipopótamos con los extraños

Sabemos poco de cómo se comportan de manera social los hipopótamos. Por ejemplo, que durante el día se juntan en el lago en grupos. Normalmente, según explican en el estudio, suelen ser grupos de un macho dominante, un número variable de hembras y sus crías. A veces, también hay otros machos. Pero no se sabe si los grupos son siempre fijos o pueden variar con el tiempo: "No está claro si los individuos de una manada forman un grupo estable que defiende un territorio o si las manadas se organizan de forma de fisión-fusión con individuos que se mueven de una manada a otra", indican en el estudio los investigadores.

"No está claro si los individuos de una manada forman un grupo estable"

"Estudiar la biología del comportamiento de los hipopótamos en la naturaleza es complicado. Es difícil, si no imposible, identificar y marcar a los individuos. Y, a veces, es muy difícil localizarlos. Los hipopótamos se alimentan en tierra principalmente por la noche y son bastante solitarios", explican. Pero a pesar de las dificultades, el equipo de Thénevet quiso comprender cómo de abiertos eran los hipopótamos con los desconocidos.

Para averiguar cómo se comportan los hipopótamos con los extraños, los investigadores grabaron a cada uno de los hipopótamos de los grupos y los identificaron; una tarea nada sencilla. Tras esto, hicieron varias pruebas. A los hipopótamos se les puso las grabaciones con los sonidos de otro miembro de su grupo; pero también las de un grupo con el que compartía la zona y de otro completamente desconocido.

Los resultados arrojaron varios tipos de comportamiento, como devolver la llamada, acercarse al sonido o marcar el territorio rociando caca. Cualquiera de estas respuestas se daba con las tres opciones. Sin embargo, la de marcar el territorio salpicando caca ocurría más con los extraños: "Las llamadas de grupos extraños inducen más marcaje que las llamadas de un individuo del mismo grupo; mientras que no hay diferencias significativas entre las reacciones a las llamadas del mismo grupo o de un grupo vecino", según indican en el artículo.

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Pero ¿por qué esto es interesante? La respuesta corta es que esto nos ayuda a conocer mejor a los hipopótamos. Principalmente nos indica que estos animales son mucho menos agresivos con sus vecinos que con los extraños. Esto puede parecer lógico; pero en realidad hay otros animales territoriales que son mucho más agresivos con los que ya conocen que con los desconocidos.

Esto puede ayudar en caso de necesidad de traslado de un grupo o individuo a otro lugar por motivos de preservación de la especie. Sobre todo porque pueden adaptar tanto a los hipopótamos que son trasladados como a los que los reciben para que no se traten como desconocidos. Y, por tanto, sean menos agresivos entre ellos y puedan compartir espacio sin salpicarse caca unos a otros.