Tesla está liderando indiscutiblemente la revolución eléctrica que atraviesa el mercado de los automóviles. Pero el interés en torno a los coches de la compañía fundada por Elon Musk no está únicamente en el hecho de que son eléctricos. Gran parte del valor de sus vehículos está en la tecnología que incorporan, en las capacidades de conducción semiautónoma que incorporan y, especialmente, en la promesa de llegar a ser coches autónomos por completo en el futuro.

En relación a este objetivo, Elon Musk ha hecho múltiples afirmaciones a lo largo de los últimos años. A menudo, el CEO de la compañía prometió que, el siguiente año, la compañía lanzaría alguna actualización de software que convertiría a los Tesla en coches autónomos por completo. Sin embargo, en pleno 2022, la realidad es que el sistema Autopilot todavía tiene que evolucionar. Y, como un curioso vídeo viral en Reddit demuestra, el ejecutivo lleva haciendo la misma afirmación desde 2014.

Bromas aparte, pocos dudan que los Tesla acabarán siendo coches autónomos por completo y que, por lo tanto, Elon Musk logrará su objetivo. La duda más bien es cuándo ocurrirá. Y, viendo el histórico del magnate de origen sudafricano, probablemente no sea el próximo año como quizá diga en alguna ocasión.

En su perfil de Twitter, Elon Musk reconoció que "la conducción autónoma generalizada es un problema complicado, pues requiere resolver una gran parte de la IA del mundo real". "No esperaba que fuese tan duro, pero la dificultad es obvia en retrospectiva. Nada tiene más grados de libertad que la realidad", continuó.

Crédito: Tesla

La regulación, otro de los obstáculos en el camino de Tesla y Elon Musk hacia los coches autónomos

La regulación vigente en las diferentes regiones es otro de los grandes obstáculos a los que Tesla y Elon Musk se enfrentan en su camino hacia los coches autónomos. En primer lugar, la compañía debe convencer a todos los actores (incluyendo a los reguladores) con una solución lo suficientemente eficaz como para ser desplegada sin temores de forma masiva. Un desarrollo que, en paralelo, debe ir acompañado por una adecuación de las normas por parte de los organismos reguladores.

Los coches autónomos, tarde o temprano, serán una realidad. Tesla es probablemente quien más exposición tiene en este campo –y, probablemente, cuente con uno de los sistemas más avanzados–, pero no es la única compañía que invierte en esta dirección. Todos los grandes grupos están trabajando, en mayor o menor medida, en soluciones autónomas para hacer que sus vehículos sean cada vez más inteligentes. La pregunta, nuevamente, no es si terminará ocurriendo; sino cuándo.