Ahora que el ministro Alberto Garzón ha sacado a la palestra el tema de las macrogranjas es buen momento para hablar de carne artificial. Se trata de pedazos de carne cultivados en el laboratorio a partir de células de animales. O no. Lo normal es usar células de los animales que se crían comúnmente para el consumo de su carne, como cerdos, pollos o vacas. Sin embargo, existe una empresa que asegura estar preparada para hacer lo mismo, pero con células de famosos, como Jennifer Lawrence o Kanye West.

Aunque, en realidad, su plan no es hacer filetes, sino salami. En su página web cuentan la receta que tendría cada uno. Por ejemplo, el de Jennifer Lawrence iría acompañado de carne artificial de conejo y cerdo y condimentado con miel, jengibre y naranja. Solo les falta un pequeño detalle: las células.

De hecho, también en su web existe un botón para que posibles consumidores hagan presión y envíen mensajes a través de redes sociales a los famosos en cuestión. De momento son cuatro: Jennifer Lawrecen, Kany West, Ellen DeGeneres y James Franco. En una entrevista para Slate, un miembro de la empresa ha asegurado que ya cuentan con ofrecimientos de biopsias de algunos famosos. Pero ellos quieren empezar a lo grande. Lo cierto es que nada de esto tiene pinta de llegar a buen puerto. Pero suponiendo que lo consigan, ¿cómo sería el proceso?

Así se consigue la carne artificial

En realidad, la carne artificial es una buena estrategia para solventar el problema ya no solo del sacrificio de animales. También de todos los recursos que se pierden a nivel medioambiental para poder alimentarlos. Y es que de un solo cerdo, por ejemplo, se puede obtener la carne equivalente a muchos cerdos, ya que las células obtenidas en una biopsia proliferan en cultivo aumentando muchísimo la cantidad inicial. ¿Pero cómo se obtiene exactamente? 

El primer paso es la biopsia. Se toma una pequeña muestra de células tanto del músculo como de la grasa del animal. Esto es así porque, básicamente, es esa la parte del cerdo que nos comemos. Después, se colocan en placas de plástico, sobre las que se añaden sueros con todos los nutrientes que necesitan para proliferar. Además, se les da un suministro de oxígeno y humedad similar al que tendrían en un organismo vivo. Tienen todo de cara para crecer, por lo que empiezan a reproducirse, extendiéndose por las paredes de plástico del recipiente en el que se encuentren. Tendremos, por lo tanto, crecimiento por toda la superficie. Pero será una capa fina de una sola célula de espesor, como señala la investigadora Natalie Rubio en un artículo para The Conversation.

Para obtener carne artificial se hace una biopsia de las células del músculo y la grasa de los animales en cuestión

Por lo tanto, si lo que queremos es algo más grueso, en forma de filete de carne, se usan algo conocido como andamios. Estos se utilizan también para la impresión de órganos artificiales para trasplantes. En este caso se deben usar para el andamio materiales que no sean rechazados por el sistema inmunitario. Para la carne artificial, en cambio, se buscan materiales que se puedan comer. Inicialmente se usaban mucho el colágeno y la gelatina. Sin embargo, estos tienen un origen animal, por lo que se ha ido cambiando por otras opciones, ya que lo que se busca precisamente con la carne artificial es alejarse del uso de recursos que impliquen sufrimiento animal. Esto ha dado pie a otras opciones, como las proteínas de soja o el quitosano, procedente de los hongos. 

Así se pueden obtener filetes, hamburguesas o incluso la carne picada necesaria para cocinar salami como el que pretenden conseguir en BiteLabs a partir de células de famosos.

Salami a base de famosos

Aunque BiteLabs se creó en 2014, no han llegado lejos con esta última tendencia del salami de carne artificial de famosos. Cabe destacar también que los miembros de la empresa, aun habiendo dado entrevistas a medios como Slate o Vice, prefieren mantenerse en el anonimato.

Todo esto lleva a pensar qué tiene de verídico lo que ofrecen. De cualquier modo, es interesante para recordar la utilidad de la carne artificial. Eso sí, cabe destacar que un estudio reciente señala que, generalmente, la población tiene reticencias a comer carne artificial si proviene de animales conocidos, aunque no haya supuesto sufrimiento para ellos. ¿Qué pasa si proviene de personajes famosos? Desde luego, si se llegara a comercializar, está claro que el debate estaría más que servido. Porque, seamos honestos: un poco creepy sí que es.