Omicrón, la variante de la covid-19 detectada en Sudáfrica ha tomado por asalto al mundo. Los casos de contagio aumentan a un ritmo bastante acelerado y muchos expertos creen que esta variante será la dominante en las próximas semanas.

El ritmo de contagios con la nueva variante es tal alto que España ha roto el récord de más infectados en un solo día, el más alto desde el inicio de la pandemia, 49.823 casos.

Aunque muchos consideran que omicrón es la variante más significativa desde el inicio de la pandemia, también hay buenas noticias: los síntomas son similares a un resfriado común. Esto significa que, aunque tengamos altos números de contagios, el impacto en la salud de las personas, especialmente aquellas vacunadas, es leve.

De hecho, varios médicos han recalcado que, aunque los contagios son altos, la situación de momento no justifica el pánico generado. Otro grupo de expertos han indicado que es muy pronto para extraer conclusiones de lo que esta variante puede y no puede hacer.

Estos son los síntomas de la variante omicrón

De acuerdo a un buen número de expertos, los síntomas de la variante omicron son los siguientes:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor de garganta
  • Secreción nasal
  • Fatiga (leve o severa)
  • Estornudos

Estos desaparecen en dos a cinco días. Pero a diferencia de variantes anteriores, no se presentan síntomas de fiebre, tos o pérdida de gusto u olfato. Por lo que la infección puede pasar totalmente desapercibida en muchos casos.

De hecho, ya que los síntomas son tan comunes a otras enfermedades, se está dificultando la detección. En el pasado, otras cepas con efecto más agresivo en el cuerpo, hacía mucho más sencillo el conocer si alguien está infectado.

Este cambio de síntomas es un posible indicativo que la variante omicrón es muy contagiosa pero tiene menos impacto al momento de causar enfermedad grave. Ya hay datos que apoyan esta teoría. Un estudio realizado en la Universidad de Hong Kong, con esta nueva versión del coronavirus y células humanas, ha mostrado que se reproduce hasta 70 veces más rápido que la variante delta en las vías respiratorias superiores. Pero al mismo tiempo, es diez veces menor que delta en el tejido pulmonar, donde se inicia la neumonía característica de la COVID más grave.

Tercera dosis para detener a la variante omicrón

Según estudios preliminares de efectividad vacunal en Reino Unido, la efectividad de la vacuna con omicrón es menor a la variante delta, por debajo del 40% a las 15 semanas de la segunda dosis.

Sin embargo, 15 días después de la tercera dósis se recupera la efectividad hasta niveles del 75%. España ya ha administrado más de 11 millones de vacunas de refuerzo. 74% de los mayores de 60 años ya han recibido la inyección.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la variante omicrón del coronavirus representa un riesgo global de alta propagación. Es por eso que han pedido a los países estar preparados para las posibles consecuencias que tendrá.

La OMS espera que se produzcan infecciones en personas vacunadas, pero en una proporción "pequeña y predecible en relación a los valores de eficacia de la vacuna". También agregan que, a pesar de las incertidumbres que puede causar esta nueva cepa, las vacunas disponibles en la actualidad ofrecen protección contra la enfermedad en su fase grave o la muerte.