Seis mujeres que trabajan en la fábrica y el centro de servicio de Tesla en Fremont, California han demandado a la compañía por acoso sexual, según un informe publicado por el Washington Post.

Las demandas han sido interpuestas menos de un mes después de que otras dos mujeres realizaron acciones legales similares. Han alegado una cultura de acoso sexual generalizada en el espacio de trabajo.

Las seis nuevas demandas argumentan que sus compañeros de trabajo hacen, de forma sistemática, comentarios desagradables. No solo acerca de sus cuerpos o su forma de vestir, también incurren en comportamientos abusivos como piropos en el lugar de trabajo. Incluso aseguran que han sido tocadas de forma inapropiada.

Algunas mujeres han llegado a vestirse con ropa muy holgada para esconder sus cuerpos. Una de las personas que han realizado la demanda, dice que puso cajas vacías alrededor de su espacio de trabajo para evitar los comentarios de sus compañeros de trabajo.

También aseguran que han hecho las respectiva demandas y reclamos a recursos humanos, pero la única acción realizada por la compañía fue moverla a otra área dentro de la fábrica. De hecho, según los documentos presentados, algunos de los responsables de recursos humanos de Tesla dentro de la fábrica de Fremont son parte de las personas que incurren en acoso sexual dentro del trabajo.

Los tweets de Elon Musk han hecho las cosas peores dentro de Tesla

De acuerdo a una de las víctimas, las cosas dentro de Tesla se han puesto peores después del lanzamiento del Model Y; momento en el que Elon Musk publicase el tweet diciendo, simplemente, S3XY. Esto en referencia al nombre de cada uno de los modelos de coches de la compañía. Model S, Model 3, Model X y Model Y. Algunos otros tweets del CEO de la compañía haciendo bromas de corte sexual han hecho las cosas aún peores con algunos técnicos, dice la demanda.

De hecho, mientras el reporte de las demandas por acoso sexual dentro de Tesla se revelaban, Elon Musk publicaba tweets en contra de la Senadora Elizabeth Warren, a quien se refirió como una Karen, un adjetivo peyorativo para referirse a mujeres, bastante común en Estados Unidos.

Una de las primeras demandas interpuestas por una mujer trabajando en la fábrica de Fremont asegura que no solo es víctima de acoso sexual, incluyendo abrazos inapropiados, y comentarios vulgares. También de represalias por parte de su supervisor, una vez que hizo una queja formal con recursos humanos.

Tesla pagó 137 millones de dólares a un empleado negro tras perder una demanda por racismo y discriminación en la fábrica de Fremont. De hecho, se está preparando una demanda grupal por una cultura de trabajo tóxica general.