Es posible que en las últimas semanas vieran circular en redes sociales un vídeo de una persona paseando por las calles de León (España) junto a un perro amarillo bastante peculiar. Se trataba de Spot, el perro robot de Boston Dynamics que tantos vídeos virales ha protagonizadon en YouTube junto a otras criaturas de la misma empresa.

¿Y qué hacía Spot en la ciudad de León? Fácil: una empresa española, Plain Concepts, ha comenzado a vender este producto en el territorio nacional a aquellas empresas que lo deseen. Y, por alguna razón, decidieron sacarlo a pasear aquel día, causando un fenómeno bastante curioso en las redes sociales.

Días más tarde, tuve la oportunidad de acudir a las oficinas de esta misma compañía en Madrid. Y allí pude conocer en persona al citado personaje de la historia, el cual, en estos momentos, es considerado uno de los productos tecnológicos más interesantes del mundo.

Spot se abre paso en España

El perro robot de Boston Dynamics se abre paso en España con la intención de asistir a empresas industriales en ciertas tareas rutinarias. Es decir: este robot no está pensado para llevartelo a casa como si de una mascota se tratase. Podrías, pero no tendría mucho sentido. Y es que el producto cuesta más de 60.000 euros, más que un coche estándar y que muchas viviendas.

Para controlar a Spot se usa un mando a distancia similar a una Nintendo Switch. También se le puede conectar unas gafas de VR que permitan controlarlo de una forma más inmersiva. La idea, no obstante, es que Spot sea capaz de hacer muchas tareas de forma autónoma, sin la intervención de una persona.

Una de las principales virtudes del perro de Boston Dynamics es su estabilidad. Incluso en terrenos complejos, es capaz de mantenerse en línea e incluso adaptarse a lo que se va encontrando. Y en caso de caerse, incluso podría llegar a levantarse, según nos explicaron desde Plain Concepts.

No obstante, Spot está preparado para que las empresas desarrollen soluciones avanzadas sobre él. Es decir: el robot, recién salido de la caja, tiene un set de opciones determinado. Puede caminar, se mantiene estable incluso en situaciones adversas, etc. Pero, para implementarlo en una industria, es necesario adaptar su set de capacidades a lo que el cliente en cuestión necesite. Y ahí es donde la citada empresa española entra en juego.

Por ejemplo: si una empresa eléctrica necesita que Spot pueda operar remotamente, ellos implementan un módulo 5G en el robot, los sensores que este necesite, y, así, un operario puede controlar al perro de Boston Dynamics sin desplazarse al lugar en el que este se encuentra. De igual forma, si necesitan que el robot realice tareas de forma autónoma, ellos se encargan de implementar los componentes necesarios o el software requerido para completar la tarea. Podríamos decir que Spot es el ordenador; y Plain Concepts se encarga de desarrollar las aplicaciones e incorporar los periféricos.

En persona, el perro robot de Boston Dynamics resulta sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que este es uno de los primeros pasos hacia un futuro en el que este tipo de productos nos acompañarán en múltiples escenarios. 

Algunas personas, eso sí, se ven afectadas por el conocido “valle inquietante”. Se trata de una teoría que afirma que, cuando un robot está muy cerca de equiparar a la forma humana o animal en la que se inspira, comienza a producir rechazo. También puede pasar lo contrario: que levante empatía, como si de un animal se tratase. Personalmente no me ha ocurrido ninguna de las dos cosas con Spot. Lo que sí he sentido al tenerlo delante es fascinación por cómo la tecnología es capaz de llegar tan lejos.