Estados Unidos ha agregado a NSO Group a una lista negra comercial tras considerar que sus actividades son contrarias a la seguridad nacional del país. Se trata de la compañía israelí detrás del software Pegasus utilizado para hackear teléfonos de periodistas, empresarios, activistas y funcionarios gubernamentales.

Según la la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio, tanto Pegasus como una herramienta llamada Candiru han sido utilizadas para realizar ataques maliciosos. En esa línea, asegura que también "han permitido a gobiernos extranjeros llevar a cabo la represión transnacional" y así han amenazado el orden internacional basado en reglas.

Positive Technologies (Rusia) y Computer Security Initiative Consultancy (Singapur) también se agregaron a la lista negra comercial del BIS. La BIS dice que su comportamiento amenaza la privacidad y la seguridad de las personas y organizaciones en todo el mundo. Principalmente se las acusa de poseer herramientas cibernéticas utilizadas para obtener acceso no autorizado a sistemas.

¿En qué consiste la lista negra comercial de Estados Unidos?

Pegasus, Candiru, Positive Technologies y Computer Security Initiative Consultancy ahora forman parte de una lista negra comercial. Esta restringe las exportaciones, reexportaciones y transferencias en dentro de Estados Unidos. Sin embargo, existe una política de revisión de las licencias que en el futuro podría llegar a revertir la denegación recientemente adjudicada a estas entidades.

"Este esfuerzo tiene como objetivo mejorar la seguridad digital de los ciudadanos combatir las amenazas cibernéticas y mitigar la vigilancia ilegal. Esta sigue una regla final provisional reciente publicada por el Departamento de Comercio que establece controles sobre la exportación".

Oficina de Industria y Seguridad (BIS)

NSO, espionaje y Pegasus

Crédito: Unsplash

Pegasus, el software espía de grado militar de NSO, ha sido utilizado para violar la seguridad de smartphones iOS y Android. Entre ellos, los pertenecientes a 37 periodistas, defensores de los derechos humanos, políticos y otras figuras.

La compañía ha dicho en el pasado que solo vende este software a entidades gubernamentales debidamente verificadas. Además ha señalado que se rehúsa a distribuirlo a clientes cuyas acciones van en contra de los Derechos Humanos. No obstante, una investigación liderada por periódicos internacionales dice lo contrario.

La existencia de este tipo de herramienta es de por sí alarmante. En muchos casos, las víctimas ni si quiera se dan cuenta que su dispositivo ha sido hackeado. La herramienta es capaz de acceder a datos personales, chats de servicios de mensajería, como así también activar cámaras, micrófonos y funciones de geolocalización.