El metaverso es la nueva buzzword de la industria tecnológica. El futuro de internet y de las relaciones sociales apuntan a Facebook (Meta), pero lo cierto es que no es algo nuevo. Ya en los albores de la mal llamada web 2.0, el primer metaverso, Second Life, se hizo relativamente popular. Aunque en aquella época eso del metaverso todavía no existía, al menos como palabra.

Ahora uno de los creadores del primer metaverso, es decir, del clásico Second Life, ha dado algunos consejos a los nuevos creadores que han hecho de la buzzword de moda las bases sobre las que se construirá el internet del futuro. Sea lo que sea que signifique eso. Philip Rosedale, que es uno de los fundadores de Second Life, lo ha hecho en entrevista a Time junto al antropólogo Tom Boellstorff, que precisamente analizó el fenómeno de la red social virtual.

Básicamente el consejo más importante que tiene el creador de Second Life para los nuevos creadores de metaversos es que, más allá de la experiencia, el punto más crítico es la la creación de un sistema de moderación que permita a los usuarios coexistir equitativamente en un metaverso. Que es, precisamente, el punto más flojo de las redes sociales actuales, al menos en cuanto a toxicidad se refiere.

Moderación e identidad: los pilares para que el metaverso funcione

Así de divertida fue la celebración de los 11 años de Second Life

Rosedale apunta a que los metaversos no podrán consolidarse como un futuro punto de encuentro mientras no se puedan garantizar la identidad de los usuarios que participan en ellos. Una advertencia que, no obstante, entra en la línea entre la privacidad, la trasparencia y el derecho a los usuarios a mantenerse anónimos respecto a su exposición a la red. Precisamente, puntos de conflicto respecto a las identidades personales de las redes sociales actuales:

“Hay cosas como conseguir la identidad correcta (...) a la hora de identificar a la persona real detrás del avatar. El avatar o el seudónimo de la persona tiene que ser lo suficientemente estable [real], ya que sus acciones tienen consecuencias y tienen que portarse bien. Todavía no tenemos sistemas de identidad que permitan una gobernanza sólida".

Y todo lleva a la moderación. De hecho, el fundador de Second Life apunta que es vital crear un marco sólido, unas reglas del juego que impidan a los malos aprovecharse de la plataforma para hacer daño a otros.

El creador afirma que, dado que los usuarios tenían que pagar por una suscripción de Second Life, las corporaciones impulsadas por anuncios no podían explotarla con tanta eficacia como una plataforma como Facebook o Twitter. O, en otras palabras, como el modelo de metaverso de Facebook basado en anuncio puede ser una mala noticia para la industria:

El modelo de suscripción de 'Second Life' es una de las razones por las que no hay información errónea y material anti-vax. Ninguna de estas cosas del metaverso en el futuro tienen que se parte de un modelo corporativo impulsado por anuncios".

Lógicamente las palabras de Philip Rosedale tiene una gran carga sesgada respecto a todo lo bien que lo hizo Second Life respecto a los planteamiento de los nuevos metaversos. Y tanto no tenemos muy claro todavía hacia donde va a ir la industria de los mundos virtuales solo tenemos la experiencia de Second Life como ejemplo. Y no es que haya sido especialmente buena.