El tema del Apple Car ha sido una incontenible avalancha de reportes desde hace varios años. Mientras algunos son negativos en relación al avance del proyecto, otras, como la de hoy, dejan entrever que los de Cupertino están dispuestos a hacer todo lo posible para que su propuesta vea la luz. De acuerdo a Mark Gurman (Bloomberg), una de las fuentes más confiables y respetadas sobre futuros productos de Apple, la empresa está redoblando esfuerzos para lanzar su coche autónomo durante 2025.

Según Gurman, Apple ha considerado dos experiencias para el Apple Car. La primera, y más apegada a lo "tradicional", es un vehículo con un sistema de conducción autónoma limitada. Es decir, que todavía depende de la intervención humana como sucede en los Tesla. La segunda es todavía más ambiciosa porque sería un coche completamente autónomo. Y con lo anterior nos referimos a que ni siquiera tendría volante ni pedales.

Sin embargo, parece que en Apple finalmente se han decidido por apostar por la segunda opción. De hecho, Kevin Lynch, uno de los principales líderes de software de la empresa, es quien ha empujado para que la primera versión del Apple Car sea totalmente autónoma. La información resulta sorpresiva, ya que apenas el pasado septiembre Project Titan, como se le conoce al proyecto de manera interna, perdió a su líder, Doug Field.

El Apple Car tendría el componente "más avanzado" en la historia de Apple

Pese a lo anterior, aparentemente en Apple están convencidos de su capacidad para lanzarlo en cuatro años. Lo anterior sería debido a que, recientemente, habrían concretado un avance clave en el sistema de conducción autónoma. Específicamente en el procesador responsable de esta tarea —y otras que involucran a la inteligencia artificial—. Dicho SoC habría sido diseñado por el equipo de ingeniería de Apple Silicon. Ojo, porque Gurman lo describe como "el componente más avanzado que ha desarrollado Apple".

En cuanto al diseño interior se refiere, el Apple Car sería similar al Canoo Lifestyle, cuyos asientos traseros están acomodados en los costados laterales del vehículo —como en una limusina—.También se ha explorado un sistema de infoentretenimiento conformado por una pantalla de gran tamaño —parecida a un iPad—, desde la cual sería posible acceder a los múltiples servicios que Apple ya ofrece actualmente.

Respecto al tema del volante, si bien se desea prescindir completamente del mismo, la empresa ha considerado integrarlo para ofrecer un modo de control de emergencia. Evidentemente, los dirigidos por Tim Cook estarían tomando la seguridad del Apple Car como un apartado prioritario. Por ejemplo, pretenden construir defensas más solidas que las de los coches de Tesla y Waymo. Además, Apple no cesa su búsqueda de ingenieros expertos en seguridad que sumen sus conocimientos al proyecto.

Cazando talentos de otros fabricantes

Foto por Vlad Tchompalov en Unsplash

Sí, Project Titan ha sufrido la salida de figuras clave en años recientes. No obstante, los de Cupertino no se han quedado con los brazos cruzados para buscar nuevo personal. Bloomberg señala que, en semanas recientes, antiguos empleados de empresas como Tesla, Volvo, Daimler, General Motors, Karma Automotive LLC y Joyson Safety Systems se han unido a las filas de Apple.

Las vacantes de Apple dejan en evidencia que están buscando expertos en interacción con tecnologías autónomas. Esto tendría relación con la interfaz de usuario que se ofrecerá al interior del vehículo, que aparentemente estará basada en la del iPhone.

En donde todavía hay dudas es en el sistema de carga. Una opción es recurrir al CCS (Sistema de Carga Combinado) que utilizan muchos otros vehículos eléctricos, pues facilitaría acceder a toda una red global de cargadores. Sin embargo, este camino contrasta con decisiones que Apple ha tomado en el pasado. Nos referimos, por supuesto, a usar soluciones de carga propietarias. Para finalizar, la tecnológica todavía no decide el modelo comercial inicial del Apple Car. Uno contempla crear una flota de transporte autónomo para competir con Uber o Waymo, mientras que la otra considera vender los vehículos a particulares.

En reportes previos se mencionó que, en el mejor de los casos, el vehículo se haría esperar entre cinco y siete años. Por supuesto, todo dependerá de los avances en las tecnologías que se involucran en un producto de tal magnitud. El propio Gurman no descarta un retraso si el desarrollo del proyecto no transcurre conforme a lo planeado.