El consumo de contenidos multimedia se ha disparado en el hogar. El asentamiento de plataformas como Netflix, HBO Max o Disney+ ha hecho que cada vez disfrutemos de más películas y series desde el sofá. Una tendencia que, además, se ha visto acentuada durante la pandemia de la que comenzamos a despedirnos.

Invertir en equipos que reproduzcan estos contenidos en buena calidad se ha vuelto, por lo tanto, en algo con más sentido que en años anteriores. Y en esa ecuación no solo debemos considerar el peso de una buena televisión, que es a lo que todos suelen prestar atención, sino también de un buen sonido.

El problema de los productos enfocados al sonido es que, por lo general, son complicados. Y no solo la elección del mismo. La correcta calibración también requiere de una serie de conocimientos y pasos intermedios que alejan este tipo de la sencillez que deberían tener.

Sonos, consciente de esta situación, lanzó en 2018 la Sonos Beam, una barra de sonido que combina el buen hacer de la marca con un gran diseño y, sobre todo, una facilidad de uso e instalación que asombraba. Su precio, además, era acertado considerando las prestaciones del producto y la competencia que podíamos encontrar en el mercado.

Ese producto, no obstante, ha cumplido tres años de antigüedad. Se presentó oficialmente a mediados de 2018. Y, aunque los productos de audio suelen tener ciclos de vida superiores a otros productos tecnológicos, es cierto que en ese lapso de tiempo han surgido –o se han popularizado– algunas tecnologías que enriquecen la experiencia de uso. Por ello, Sonos ha lanzado recientemente la Sonos Beam 2, una segunda generación de este gran producto que tiene como principal novedad la compatibilidad con el sonido Dolby Atmos que ya disfrutaban los propietarios de la Sonos Arc, la barra de sonido más avanzada de la marca.

¿Qué ha cambiado en esta Sonos Beam 2?

Los cambios respecto a la generación anterior son, fundamentalmente, los siguientes:

  • Un procesador un 40% más rápido.
  • Una nueva matriz de altavoces.
  • Es capaz de reproducir sonido en Dolby Atmos.
  • La parte exterior del altavoz está recubierta por una rejilla de policarbonato.
  • Incorpora un puerto HDMI eARC.

¿Cómo es la Sonos Beam 2?

La Sonos Beam 2 tiene un tamaño comedido, a diferencia de modelos como la Sonos Arc, cuya longitud es casi el doble. Esto hace que sea perfecta para acompañar a televisiones de tamaño medio –por ejemplo, de 50 o 55 pulgadas– ubicadas en salones de tamaño medio o pequeño.

El nuevo recubrimiento de policarbonato perforado facilita la limpieza a la par que contribuye a un mejor envejecimiento. Este cambio se suma a la habitual línea estética de la marca estadounidense, homogénea en todos sus productos y caracterizada por el buen gusto, la sencillez y, sobre todo, la atención a los detalles.

En la parte superior, la Sonos Beam 2 tiene diversos elementos: un LED que indica el estado de la misma, un par de botones táctiles que permiten regular el volumen, otro botón táctil que permite controlar el comportamiento del micrófono y, junto a ellos, un set de micros que permiten invocar a Alexa o Google Assistant –una vez hayan sido estos configurados–.

En la parte posterior encontramos un conector HDMI, un puerto de alimentación, un conector ethernet y un botón que sirve para enlazar o resetear la barra de sonido. Un conjunto que se aleja de otras propuestas repletas de conectores en busca de la sencillez de instalación.

En la caja, Sonos incluye todo lo necesario para hacer funcionar esta Sonos Beam 2: un cable de alimentación, un HDMI compatible con eARC y, para quien lo necesite, un adaptador HDMI a cable óptico. Una vez sacada de la caja, solo tendrás que situarla bajo tu televisor, conectar el cable HDMI a la TV y hacer lo mismo con el de alimentación.

Para ponerla en marcha es imprescindible descargar la aplicación de Sonos, crear una cuenta en caso de que no la tengas y seguir unos pocos pasos bastante simples. En algún momento te pedirá que te acerques a la barra y, con tu teléfono, toques la parte superior de la misma, donde se encuentra un chip NFC que ayuda con el proceso de configuración. Los pasos a seguir en la app, insisto, son súper simples. No te marean con ecualizaciones o configuraciones complejas. Sonos se encarga de todo.

Las diferencias entre ARC, eARC y cómo esto influye en la experiencia con Dolby Atmos

Una de las principales novedades de la Sonos Beam 2 es la inclusión de un puerto eARC, una versión más avanzada del habitual conector ARC que se utiliza para conectar estas barras de sonido a las televisiones. El puerto eARC, simplificando, tiene un ancho de banda superior, lo que permite transferir audio de mayor calidad a la barra de sonido. El problema es que no todas las televisiones de los últimos años tienen un puerto eARC, especialmente aquellas que no son de alta gama.

¿Quiere decir esto que si tu TV no tiene un puerto eARC no puedes o debes usar esta Sonos Beam 2? En absoluto. Pero, para entender en qué te afecta esta diferencia de puertos, antes debemos hablar sobre cómo funciona Dolby Atmos y las señales de audio.

Dolby Atmos no es un códec de audio en sí. Son metadatos que acompañan a una pista de audio determinada. Dicha pista, eso sí, ha de ser Dolby Digital Plus (levemente comprimida) o Dolby True HD (audio sin pérdida). 

Para reproducir Dolby Atmos de la mano de Dolby True HD, necesitas imperiosamente un puerto eARC, pues, al ser una pista de audio sin pérdida, el ancho de banda requerido para su transferencia es superior. En cambio, para transferir Dolby Atmos a través de Dolby Digital Plus, te basta con un puerto ARC, disponible en muchísimas más televisiones.

Es decir: para sacar el máximo partido a la barra de sonido tendrás que contar con una televisión que tenga puerto eARC. Pero, si ese no es tu caso, no te preocupes en absoluto. También podrás disfrutar de un audio extremadamente bueno, con Dolby Atmos, a través de un conector ARC mediante Dolby Digital Plus.

Probablemente te estés preguntando: ¿cuán notoria es la diferencia entre Dolby Atmos a través de True HD y Dolby Atmos a través de Dolby Digital Plus? Para la gran mayoría de oídos es casi imperceptible. Y a esta ecuación debemos sumar otro componente más: las aplicaciones de streaming, que es donde reproducimos la mayoría de los contenidos, no transmiten audio en Dolby True HD. De hecho, la gran mayoría de los contenidos disponibles en estas plataformas ni siquiera están en Dolby Atmos.

¿Qué conclusión sacamos de todo esto? Fácil: salvo que seas un nerd del audio, no debe preocuparte en absoluto la diferencia entre el puerto ARC y el eARC. En primer lugar, porque la diferencia entre el sonido True HD y Digital Plus es ínfima para la mayoría de personas. Y, en segundo lugar, porque los contenidos en Dolby True HD no abundan precisamente.

Más cosas que debes saber sobre Dolby Atmos

Más allá de lo mencionado sobre el puerto ARC y eARC, debes tener en cuenta otras cosas sobre el sonido Dolby Atmos de esta Sonos Beam 2. Son detalles que no dependen de Sonos en sí, sino de los protocolos y los productos que acompañan a esta barra de sonido.

  • La fuente desde la que se reproduce el contenido –sea una TV, un Apple TV 4K u otro producto– debe ser compatible, como mínimo, de trabajar con audio en Dolby Digital Plus. Muchísimos productos lo son, incluso en rangos de precio económicos.
  • Es recomendable activar el modo passthrough en tu TV, que evita cualquier posible recodificación en el proceso de transferencia del audio hacia la barra de sonido.
  • No todos los contenidos están en Dolby Atmos. De hecho, la proporción es bastante baja en plataformas de streaming como Netflix o Disney+. En muchas ocasiones, los que sí están calificados como Dolby Atmos, en realidad solo gozan de este sonido si los reproduces en versión original. Si activas el doblaje, a menudo cambia a un sonido sin Dolby Atmos.
  • Para saber si la Sonos Beam 2 está recibiendo audio en Dolby Atmos u otro formato, basta con acceder a la aplicación de Sonos y entrar en los controles de reproducción. Ahí podrás ver si es Dolby Atmos, Dolby Digital 5.1 o cualquier otro tipo de sonido.

¿Cómo se comporta la Sonos Beam 2?

En una palabra: excelente. La matriz de altavoces de la Sonos Beam 2, que trabaja en conjunto con el nuevo procesador, entrega un sonido increíblemente bueno teniendo en cuenta tanto la gama del producto como su tamaño. El audio está súper bien equilibrado en todo momento y, cuando se reproduce un contenido en Dolby Atmos que ha sido bien producido, la experiencia envolvente es bastante buena pese a no tener altavoces que apunten hacia arriba (utilizados para recrear la altitud característica de Atmos).

Para refinar la configuración, Sonos incorpora en su aplicación una función denominada “TruePlay” que adapta el comportamiento de la barra a la acústica de la sala en la que está ubicada. El proceso es súper simple: solo debes pasearte por la misma con el teléfono en la mano durante unos segundos. Con esa información, la barra automáticamente determinará cómo adaptarse al espacio en el que se encuentra. El único “pero” de este sistema TruePlay es que solo funciona con ciertos teléfonos. Por ejemplo: con un iPhone 13 me ha resultado imposible configurarlo, pero con un iPhone XR no tuve ningún problema.

La barra, por cierto, tiene dos opciones interesantes que modifican el sonido en ciertas situaciones. Una de ellas, activable fácilmente desde la aplicación, reduce la intensidad de los sonidos más fuertes, lo cual resulta súper práctico para ver contenidos por la noche sin molestar a los vecinos. La otra, por su parte, aumenta la claridad de las voces.

La Sonos Beam 2, recordemos, no es solo una barra de sonido. También se puede utilizar para reproducir música, bien a través de AirPlay 2, Spotify Connect o la aplicación de la compañía. Y la experiencia es, igualmente, excelente.

Por cierto: esta Sonos Beam 2 no es capaz de reproducir audio en Dolby Atmos de plataformas como Amazon Music. Pero, por suerte, eso es algo en lo que la compañía está trabajando, por lo que llegará de la mano de una futura actualización de software. Y sí, la Sonos Beam 2, a diferencia de otras barras, está conectada a internet y recibe actualizaciones de software.

Y, para finalizar, has de saber que puedes enlazar esta barra con otros productos Sonos o aquellos compatibles con AirPlay para que trabajen en conjunto o configurar asistentes de voz como Google Assistant o Alexa, los cuales están disponibles incluso si la TV está apagada.

¿Merece la pena comprar esta Sonos Beam 2?

Sin duda. Como barra de sonido es un producto excelente que permite disfrutar, además, de Dolby Atmos sin setups complicados o excesívamente costosos. Pero la cosa no queda ahí: la Sonos Beam 2 también es un excelente altavoz para reproducir música que también es compatible con asistentes de voz como Alexa o Google Assistant. Por lo tanto, si estás interesado en un producto de este tipo, no lo dudes: la Sonos Beam 2 probablemente sea tu mejor opción.