Mes a mes, Netflix suele estrenar alguna producción original que a simple vista parece una moneda al aire y luego resulta en un éxito de audiencia incontestable. Cielo rojo sangre (Blood Red Sky), dirigida por Peter Thorwarth, es el más reciente fenómeno de la plataforma de streaming. Un relato sobre terrorismo y vampiros, en resumen. Aunque ofrece una serie de capas que dan otra dimensión al relato. 

La película se estrenó el pasado 23 de julio y hay quienes ya reclaman una secuela. Así de positivo ha sido su calado. ¿Tendrá que ver con la fascinación que pueden generar los aviones (en algunos casos)? ¿Estará relacionado con que son espacios en los que las tramas parecieran no tener distintas dimensiones pero pueden lograrse producciones efectivas? Ambas preguntas podrían asociarse con otra sensación: es un espacio físico finito.

En ese sentido, Cielo rojo sangre ofrece otra particularidad: no es sólo el enésimo vuelo secuestrado de forma ficticia. A ese detalle se suman aspectos fantásticos, tan atractivos en la actualidad a juzgar por el alcance de distintas series de Netflix, como The Witcher y Sweet Tooth: El niño ciervo. Eso hace que la trama resulte más llamativa. 

Cielo rojo sangre: tradición y sinopsis

Trascender al espacio es una de las fascinaciones naturales de una parte de la humanidad. Si se trata de buscar una película que describa parte de esa búsqueda, podría mencionarse Interestelar (Christopher Nolan, 2014). Cuando se trata de traspasar el espacio sin querer salir de la tierra, los aviones son una constante en el cine.

Esa relación va desde Sierra de Teruel (André Malraux, 1939) hasta Dunkerque (Christopher Nolan, 2017). En el medio y en los márgenes de esas películas, se pueden referir un puñado más: El carnaval de las Águilas (George Roy Hill, 1975), Memorias de África (Sydney Pollack, 1985), El aviador (Martin Scorsese, 2004), Serpientes en el avión (David R. Ellis, 2006), El viento se levanta (Hayao Miyazaki, 2013) y Sully (Clint Eastwood, 2016).

Cielo rojo sangre (Blood Red Sky) responde a esa tradición, sumando un argumento que podría actualizarla. Las pistas las ofrece la sinopsis oficial: “​​Una mujer con una misteriosa enfermedad se ve obligada a actuar cuando un grupo de terroristas intenta secuestrar un vuelo transatlántico nocturno. Para proteger a su hijo, tendrá que revelar un oscuro secreto y dar rienda suelta al vampiro que luchó por ocultar”.

Dirección y elenco

Peter Thorwarth tiene una extensa carrera de producción cinematográfica, basada tanto en largos como en cortos. Puede que el mundo lo conociera por ser el guionista, junto con Dennis Gansel, de La Ola (Dennis Gansel, 2008). A esta producción se suman otras por las cuales también recibió algún reconocimiento, como Bang Boom Bang (1999) y Wir sind die Welle (2019).

Su carrera ha alternado entre la escritura y la dirección. En Cielo rojo sangre de Netflix ambas se compaginan porque Peter Thorwarth, además de dirigirla, también la escribió junto con Stefan Holtz. Su trabajo se enlaza con el de los productores Christian Becker y Benjamin Munz, quienes cuidaron detalles como la adaptación del avión para el rodaje. Si bien no se trató de uno real, sí fue uno hecho a escala con el objetivo de recrear mejor las distintas atmósferas. 

Ese equipo de trabajo, junto con la fotografía de Yoshi Heimrath, y la asistencia de dirección de Jakub Dvorak y Holger Hage, es acompañado por los siguientes actores: Graham McTavish (El hobbit: la batalla de los Cinco Ejércitos, 2014), Dominic Purcell (Prison Break), Roland Møller (Land of Mine, 2015), Alexander Scheer (Enfant Terrible, 2020), Peri Baumeister (The Last Kingdom, 2019), Kais Setti (Oray, 2019) y Chidi Ajufo (Doom: Annihilation, 2019)

Cielo rojo sangre (Blood Red Sky) se encuentra en Netflix y tiene una duración total de 2 horas y 3 minutos.