Voyager 1 es una maravilla tecnológica que se ha ganado un lugar de admiración en la historia de la humanidad. La sonda espacial, lanzada en septiembre de 1977, ha excedido largamente las expectativas de su misión original y sigue dando de qué hablar a pesar de su añeja tecnología. Recientemente, sus instrumentos registraron el zumbido de gas interestelar, según publicó la Universidad de Cornell.

La emisión fue detectada por Stella Koch Ocker, estudiante del doctorado de Astronomía de la casa de estudios estadounidense. Y lo consiguió tras examinar los datos que llegaron desde el instrumental de Voyager 1, a más de 14 mil millones de millas de distancia.

"Es muy débil y monótono, porque está en un ancho de banda de frecuencia estrecho. Estamos detectando el zumbido tenue y persistente del gas interestelar", indicó Ocker. Los investigadores de Cornell aseguran que el hallazgo ayuda a comprender cómo interactúan el medio interestelar y el viento solar. Pero eso no es todo, ya que los científicos también pueden estudiar cómo se forma y modifica la "burbuja protectora" de la heliosfera del sistema solar, de acuerdo con el entorno interestelar.

De esta manera, Voyager 1 continúa mostrando su valía para comprender qué ocurre en los puntos más lejanos del espacio. Pensar que casi cuatro décadas y media después de su lanzamiento continuaría enviando información a la Tierra, no aparecía ni en los planes más optimistas. Afortunadamente, la comunidad científica ha valorado los aportes de la sonda y pretende seguir aprovechándolos.

El equipo detrás de la investigación cree que hay más actividad de bajo nivel en el gas interestelar de lo que se pensaba previamente. "Esto permite rastrear la distribución espacial del plasma, es decir, cuando no está siendo perturbado por erupciones solares", indicaron desde Cornell.

Voyager 1, la maravilla tecnológica que sigue asombrando

Crédito: NASA/JPL-Caltech.

“Científicamente, esta investigación es una gran hazaña. Es un testimonio de la asombrosa nave espacial Voyager. Es el regalo que la ingeniería ha hecho a la ciencia, y que sigue proveyendo", aseguró Stella Koch Ocker.

Voyager 1 cruzó la heliopausa en 2012, y desde entonces se ha desplazado por el espacio interestelar. La sonda de NASA es el objeto construido por el hombre que se encuentra más alejado de nuestro planeta, estando a casi 23 mil millones de kilómetros en la actualidad.

El instrumental original continúa funcionando, aunque poco a poco¡ se van suprimiendo funciones para extender la vida energética del explorador. Se espera que tanto Voyager 1 como Voyager 2 mantengan al menos un instrumento encendido hasta 2025.

De todos modos, desde el Jet Propulsion Lab han explicado que las sondas seguirán dentro del alcance de la Red del Espacio Profundo al menos hasta 2036.