Febrero de 2014. Mark Zuckerberg está a pocos meses de cumplir 30 años. Coincidencia o no, su compañía Facebook ha adquirido recientemente una sencilla aplicación móvil que sirve para enviar y recibir mensajes de texto a tus contactos. Nada revolucionario. Pero, claro, WhatsApp cuenta con 1.000 millones de usuarios en todo el mundo. De ahí que Zuckerberg pague por ella la friolera de 19.000 millones de dólares.

“WhatsApp nos va a permitir llegar a más gente”. Este es uno de los argumentos con los que Facebook, y su CEO, justifican la desorbitada cifra con la que han comprado WhatsApp. En una charla seguida por millones de personas, desde la distancia o desde el auditorio del Mobile World Congress de 2014, Zuckerberg hará acto de presencia para dejar claro que su empresa quiere estar en todos los smartphones. Bien como Facebook, bien como Instagram, empresa comprada en 2012, o bien como WhatsApp, recién comprada.

Ya en 2013, Facebook había querido comprar Snapchat, la app de moda entre el público joven y adolescente, especialmente de Estados Unidos. Pero tras este fiasco, Zuckerberg se interesó por WhatsApp. La cosa fue bien. Hoy WhatsApp tiene más de 2.000 millones de usuarios, mientras que Snapchat no alcanza los 50 millones. Por su parte, Instagram supera los 1.200 millones y Facebook Messenger, 1.300 millones.

Fuente: Mark Zuckerberg (Facebook)

Con Instagram y WhatsApp, Facebook se convirtió de facto en un monopolio de las redes sociales. Ni TikTok puede hacerle frente, con poco menos de 700 millones de usuarios o la china WeChat, con más de 1.200 millones.

Primer Acto: Jan Koum conoce a Brian Acton

Jan Koum fue considerado en 2014 uno de los 400 estadounidenses más ricos del mundo. En concreto, pasó a ocupar el puesto 62 gracias a su fortuna estimada de más de 7.500 millones de dólares. Nada mal para un programador de 38 años. Es más, el día de su cumpleaños, 24 de febrero, Koum estaba en Barcelona, en el Mobile World Congress de 2014, hablando para una audiencia sobre el futuro de WhatsApp tras la compra de Facebook. En aquel entonces, Koum era CEO de WhatsApp, empresa que había fundado cinco años antes.

Para Koum, el sueño americano se hizo realidad. Nacido en Ucrania en 1976, con 16 años fue a vivir con su madre y su abuela a Mountain View, California. Si te suena esta ciudad californiana es porque en ella encontrarás oficinas de gigantes del software y de internet como Adobe, AOL, Google, LinkedIn, Microsoft, Nokia, Red Hat o Symantec. Así que resulta inevitable que Jan Koum acabase estudiando programación en la Universidad Estatal de San José. Eso sí, al mismo tiempo trabajaba en Ernst & Young probando la seguridad del software de sus clientes. Es allí donde conoció a Brian Acton, el otro fundador de WhatsApp. Estamos en 1997, Acton trabaja para Yahoo! y Koum tiene el encargo de inspeccionar su sistema de publicidad.

Fuente: Yahoo! (Flickr)

De este primer contacto surgirá una gran relación que culminará en 2009 con la creación de WhatsApp. Pero vayamos por partes. Al cabo de seis meses de su primer encuentro, Koum deja Ernst & Young para ser ingeniero de infraestructura en Yahoo!, donde trabajará junto a Acton.

Como anécdota, también dejará sus estudios en la Universidad Estatal de San José. El motivo es que a las dos semanas de empezar a trabajar en Yahoo!, Jan Koum recibió una llamada de David Filo, cofundador de la empresa. Uno de los servidores había caído y necesitaban su ayuda. Su respuesta, “estoy en clase”. La respuesta de Filo, suavizada, “¿Qué haces en clase? Vuelve a la oficina”. Y eso hizo Koum, literalmente.

En septiembre de 2007, Koum y Acton dejarán Yahoo! para tomarse un año sabático por Sudamérica. Tras volver a Estados Unidos, probarán suerte con Facebook, pero ironías del destino, no lo conseguirán.

Segundo Acto: Jan Koum compra un iPhone

La vida está llena de coincidencias. En la historia que nos ocupa, Koum no hubiera conocido a Acton y no hubieran fundado WhatsApp en 2009 de no haber coincidido en Yahoo! Otra de estas coincidencias tiene que ver con ese dispositivo que todos llevamos en el bolsillo, el teléfono móvil. Y más precisamente, el iPhone.

En el verano de 2009, Jan Koum, adquiere un iPhone. Suponemos que el modelo iPhone 3GS, que salió al mercado precisamente un 19 de junio de ese año. Similar al modelo anterior, tenía mejoras de rendimiento y de hardware en general. Pero lo que le llamó la atenció a Koum fue su tienda de aplicaciones. La App Store contaba entonces con 50.000 aplicaciones. Y Koum quería subirse a esa industria emergente.

Zona de registro para acceder al WWDC de 2009. Fuente: Christian Rasmussen (Flickr)

Curiosamente, Koum no hablará de esto con Brian sino con otro amigo, Alex Fishman. La idea de Koum es añadir estados al lado de los nombres de los contactos de iPhone. Es decir, algo a lo que hoy estamos acostumbrados a ver en WhatsApp o Slack y que ya existía en las aplicaciones de mensajería instantánea de escritorio como AIM, ICQ o MSN Messenger. Pero no por esto dejaba de ser una buena idea. Indicarle a tus contactos qué estabas haciendo, si estabas disponible, si estabas atendiendo una llamada o si la batería de tu iPhone estaba agotándose.

El nombre vino solo. WhatsApp. Como el saludo What’s up que sirve para preguntar qué estás haciendo en ese momento y que fue popularizado en todo el mundo en 2001 gracias a un mítico anuncio de Budweiser que todavía puedes encontrar en YouTube. Así que una semana después de su cumpleaños, Koum fundó WhatsApp Inc., la empresa que debía gestionar la aplicación que todavía no existía.

Jan Koum creó el código encargado de sincronizar la aplicación con los números de teléfono. Pero para desarrollar la aplicación en sí misma recurrió a Igor Solomennikov, un contacto que le proporcionó a Koum el propio Alex Fishman. Sin embargo, los primeros días de WhatsApp no fueron demasiado positivos, ya que la app no funcionaba del todo bien. Una novedad de iOS en el verano de 2009 empujaría a WhatsApp hacia el éxito.

Tercer Acto: WhatsApp y los avisos Push

La idea detrás de WhatsApp era buena. Decirle a tus contactos qué estás haciendo y/o si estás disponible en ese momento. Pero le faltaba algo para despegar. Y ese algo eran las notificaciones Push, los mensajes que vemos en la pantalla de iPhone cuando está bloqueado y que sirve para avisarte de un nuevo correo electrónico, de una actualización o de un nuevo mensaje. Apple las introdujo a iOS en junio de 2009, a tiempo para que WhatsApp no acabase en desastre.

Así, la actualización de WhatsApp mostraba un aviso a tus contactos cuando cambiabas de estado. Alex Fishman, amigo de Koum, y su grupo de amigos estuvieron encantados de probar la aplicación, que encontraron muy útil para su día a día. Tan útil, que los estados eran tan frecuentes que empezaron a ser mensajes instantáneos. Gracias a estos primeros probadores de WhatsApp, tenemos hoy una app de mensajería instantánea y no una simple app de estados. Bueno, en realidad, en la actualidad tenemos ambas, gracias a las nuevas funciones que ha ido incorporando con los años.

WhatsApp fue la primera en su especie. Existían Skype y Google Talk, pero WhatsApp era tan fácil de iniciar sesión como indicar tu número de teléfono. Su única competencia directa era BBM de BlackBerry, pero en aquel entonces era exclusiva de ese tipo de dispositivos. De ahí que tras el lanzamiento de WhatsApp 2.0, a finales de agosto de 2009, su cifra de usuarios subiera hasta los 250.000. Fue entonces cuando Koum contactó con Acton para unirse al proyecto de WhatsApp.

Cuarto Acto: WhatsApp atrae a los inversores

El final del origen de WhatsApp es el principio de su despegue por todo lo alto. En pocos meses, una idea se convierte en realidad, evoluciona con el uso que hacen sus usuarios y se convierte en una alternativa económica a los mensajes SMS. WhatsApp no tiene competencia en ese entonces, por lo que el éxito está asegurado.

De ahí que en octubre de 2009, Brian Acton obtenga 250.000 dólares de cinco amigos y antiguos compañeros de trabajo en Yahoo! Los primeros de muchos inversores que llegarán cada vez más rápido y con más dinero a ofrecer.

Sitio oficial de WhatsApp en febrero de 2010. Fuente: Internet Archive

El resto de la historia la conocemos. En diciembre de 2009, WhatsApp añade la función de enviar fotografías. Agosto de 2010. Llega la versión de WhatsApp para Android. Abril de 2011, otra ronda de financiación, esta vez de 8 millones de dólares. La aportará el fondo de inversiones Sequoia Capital. En febrero de 2013, WhatsApp anuncia que ha superado los 200 millones de usuarios activos. Todo ello con 50 empleados. En el verano de 2013, Sequoia invierte otros 50 millones de dólares. WhatsApp vale entonces 1.500 millones de dólares. Aprovechando la bonanza económica, WhatsApp pasa a ser gratuito. Y es que los primeros usuarios de WhatsApp para iPhone tuvimos que pagar un euro (un dólar en Estados Unidos) para usarlo durante un año.

Finalmente, Facebook anunciará en febrero de 2014 la compra de WhatsApp por 1.900 millones de dólares. Su mayor compra hasta la fecha. 4.000 millones en efectivo. 12.000 millones en acciones de Facebook y 3.000 millones en acciones exclusivas para los fundadores de WhatsApp, Jan Koum y Brian Acton.

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