DJI ha decidido entrar en un segmento completamente nuevo para ellos: el de los drones FPV. La compañía china había coqueteado con este nicho de mercado mediante la venta de algunas piezas independientes que permitían a los aficionados construir drones de carreras más avanzados. Sin embargo, nunca había lanzado un dron enfocado en este tipo de usuarios como el nuevo DJI FPV.

En Hipertextual hemos tenido la oportunidad de pasar algunas horas con él y la conclusión es sencilla: este dron revolucionará por completo el mercado de los drones FPV.

¿Qué es un dron FPV?

Si no estás metido en el mundo de los drones, probablemente te preguntes qué es un dron FPV y en qué se diferencia de cualquier otro dron. La respuesta es sencilla: los drones FPV están pensados para competir en carreras, hacer acrobacias y, en general, divertirse. El enfoque, por lo tanto, no está tanto en la capacidad cinematográfica del producto (cámara, modos de grabación, etc.), sino en el rendimiento que este ofrece una vez está en el aire. Por hacer una analogía: un dron como el DJI Mavic 2 sería el equivalente a un SUV de alta gama, mientras que el DJI FPV sería un superdeportivo con el que te vas los fines de semana a un circuito para pasarlo bien.

La dinámica en torno a los drones FPV, por lo general, se basa en el DIY. Los aficionados compran componentes, los ensamblan y comienzan a volar. En caso de rotura, ellos mismos reemplazan el componente y, de nuevo, el dron vuelve al aire.

El DJI FPV, en cambio, está listo para volar nada más sacarlo de la caja. No tienes que ensamblar componentes ni tener los conocimientos necesarios para ello. Además, el FPV se beneficia de muchos de los algoritmos y tecnologías que DJI ha desarrollado durante los últimos años. Por lo tanto, no solo simplifica el proceso previo al vuelo; también es mucho más avanzado, desde el punto de vista tecnológico, que cualquier dron FPV hasta la fecha.

Prueba de ello es, por ejemplo, todo lo relacionado con las baterías. En un dron FPV estándar, la autonomía oscila entre 3 y 10 minutos, son necesarios cargadores equilibradores especiales y, si las baterías no se cargan, almacenan o manipulan correctamente, existe un riesgo de incendio. Esto no ocurre con el DJI FPV. Tanto el cargador como las baterías diseñadas por DJI hacen que el usuario no tenga que preocuparse por nada más que por conectarlo al enchufe.

Otro campo en el que el DJI FPV es superior a cualquier dron convencional es en la fotografía. El producto de la marca china trae consigo una cámara 4K capaz de grabar a 60 FPS con un campo de visión de 150 grados. En los drones FPV, en cambio, el propietario debe comprar una cámara independiente –como una GoPro– que requiere un desembolso adicional, además del correspondiente montaje.

Los drones FPV tampoco suelen integrar el amplio abanico de sensores que trae consigo el DJI FPV, que es capaz de volar de forma casi autónoma, volver por sí solo al punto de despegue, alertar al usuario de posibles obstáculos, etc. Lo mismo ocurre con la transmisión de vídeo, que con las DJI Goggles FPV V2 y este nuevo dron ofrece una calidad máxima de 810p a 120 FPS.

Un dron híbrido perfecto para todos los usuarios

DJI, sin embargo, no limita este dron a las carreras, las acrobacias y la diversión. La compañía, de hecho, define al DJI FPV como un dron “híbrido” que se sitúa en un punto intermedio entre los drones convencionales de la marca y los de la categoría FPV. De hecho, la aeronave cuenta con tres modos de vuelo diferentes que permiten satisfacer a las diferentes necesidades de los pilotos.

  • Modo normal. Bajo este modo, la experiencia de vuelo es similar a la que ofrece cualquier otro dron de DJI. La aeronave mantiene la estabilidad por sí sola, alerta sobre obstáculos cercanos e incluso se detiene automáticamente para evitar un posible impacto. Es el modo de vuelo más accesible. La velocidad máxima en este caso es de 54 kilómetros por hora.
  • Modo manual. Este modo permite sacar el máximo partido a la aeronave. El piloto tiene control total sobre el DJI FPV, incluyendo la estabilización del mismo, el grado de inclinación, etc. Los sensores de vuelo están desactivados, la velocidad máxima es de 140 km/h y puede acelerar de 0 a 100 km/h en solo dos segundos. Se trata del modo ideal para hacer carreras o acrobacias con el DJI FPV.
  • Modo sport.  Es un punto intermedio entre los dos modos anteriores. Permite ir más allá con la aeronave –en términos de rendimiento–, pero también ofrece algunas prestaciones de seguridad que, en el modo manual, están desactivadas –como la estabilización automática–. DJI asegura que ha sido desarrollado “para dar a los pilotos más espacio para explorar sus habilidades a medida que se acostumbran al vuelo FPV”. La velocidad máxima, en este caso, es de 97 kilómetros por horas.

Un dato a tener en cuenta es que, en modo manual, el vuelo de la aeronave es significativamente más complicado de lo que puede parecer. La ausencia de estabilización automática y la libertad de movimiento plena requiere un proceso de aprendizaje incluso para las personas que hayan volado drones normales en el pasado. De lo contrario, es probable que acabes chocando contra cualquier obstáculo. Esta curva de aprendizaje, por cierto, no es algo exclusivo del DJI FPV. Cualquier dron de esta categoría conlleva ese proceso.

Para los pilotos que quieran adentrarse en el modo de vuelo M, DJI ofrece la posibilidad de ajustar la tensión de la palanca del acelerador. De esta forma, no vuelve al punto central al soltarla, sino que se queda fija en la posición en la que el piloto decida.

Pensando también en los pilotos que decidan utilizar dicho modo, DJI ha implementado un botón de emergencia en el propio mando que detiene inmediatamente el dron y activa el vuelo estacionario.

DJI FPV
Velocidad máximaHasta 140 km/h en el modo manual.
Cámara4K, 60 FPS, 120 MBPS, estabilizador de un eje, estabilización EIS y 150 grados de campo visual.
SensoresDelanteros e inferiores. Detectan obstáculos frontales y asisten en el aterrizaje. También cuenta con GPS y un sistema ADS-B que advierte cuando otras aeronaves están cercas.
AutonomíaHasta 20 minutos.
Transmisión de vídeo con las DJI GogglesCalidad máxima: 810p a 120 FPS y 50 Mbps. Latencia mínima inferior a 28 milisegundos y distancia de transmisión máxima de 10 kilómetros.

Más detalles a considerar

  • Las gafas DJI Goggles FPV V2 funcionan con una batería externa. Tienes que conectarla mediante un cable USB y guardarla en el bolsillo mientras vuelas.
  • El drone llega acompañado de una carcasa de color que permite personalizar la aeronave y facilita su identificación en el aire. Esta es intercambiable.
  • El nuevo mando del DJI FPV se asemeja al de una PlayStation en formato. No tiene pantalla y tampoco tiene un slot para conectar el smartphone. Para ver lo que el dron captura en tiempo real, debes usar las DJI Goggles.
  • DJI también ha desarrollado un mando que se asemeja a un joystick. Este permite controlar el dron con gestos en el aire, en lugar de utilizar el mando convencional. Se vende por separado.
  • Cuando lo enciendes, emite un peculiar sonido más propio de una nave espacial que de un dron. Esto no ocurre con el mando y las gafas, que emiten el mismo sonido que en otros drones.
  • Los drones FPV se utilizan para competir, hacer acrobacias y, en general, llevar a cabo vuelos arriesgados a una elevada velocidad. Por lo tanto, es común que, en algún momento, impacten contra un obstáculo. Para facilitar las reparaciones en caso de que eso ocurra, la aeronave está compuesta por diferentes módulos que, según la marca, son fácilmente reemplazables.

¿Cuánto costará el DJI FPV y cuándo estará a la venta?

El DJI FPV está disponible desde este martes en todos los distribuidores autorizados, así como en la tienda online de DJI. Los packs son los siguientes:

  • Paquete estándar: incluye el dron, el control remoto, las DJI Goggles, los cables necesarios y una batería. Su precio es de 1349 euros.
  • Paquete Fly More: incluye una batería adicional y un centro de carga especial. Su precio es de 279 euros.
  • Mando de control por gestos: se vende por separado y cuesta 149 euros.