Desde su estreno en YouTube en 2018, Cobra Kai basó su eficacia en la capacidad de argumento para combinar la nostalgia y una historia de redención y rivalidad con tintes burlones. Ahora en Netflix, la fórmula parece haberse hecho más evidente y para su tercera temporada uno de los villanos de la franquicia cinematográfica, el desagradable Sato Toguchi (Danny Kamekona), regresa.

Sato Toguchi es uno de esas figuras curiosas, cuya breve aparición puede ser determinante. A través de él — y gracias a su llegada — el tono de The Karate Kid (1986) logró desmarcarse de su predecesora y encontrar su propia personalidad. Además, brindó de una historia de origen al entrañable Señor Migayi, que hasta entonces sólo había encarnado la sabiduría y el poder interior.

No obstante, el personaje carecía del contexto necesario para encontrar su propio lugar en la trama, más allá del maestro de Daniel LaRusso.

La historia de los desencuentros en ‘Cobra Kai’

Según la película de Avildsen, Sato y Miyagi crecieron tan cercanos como hermanos en la Aldea Tomi de Okinawa. No sólo se trató de una amistad entrañable, sino que ambos aprendieron karate del padre de Miyagi. Lo que forjó entre ambos un lazo de respeto y cariño mutuo de enorme importancia. Pero al llegar a la adolescencia, Miyagi cometió una falta imperdonable: se enamoró de Yukie (Nobu McCarthy), la prometida de Sato en un matrimonio arreglado.

Como era de esperarse, Sato estaba tan indignado por este desaire a su honor que desafió a Miyagi a una pelea a muerte. Más allá del hecho del amor de Miyagi por Yukie se encontraba el lazo entre ambos. Miyagi había roto una promesa a su amigo más antiguo, una afrenta a la lealtad. Para evitar enfrentarse a su amigo, Miyagi se fue de Okinawa a los Estados Unidos y se quedó fuera hasta 1985, cuando regresó con Daniel porque el padre de Miyagi se estaba muriendo.

Para su consternación — y la del público — el Sr. Miyagi comprobó que Sato seguía enfurecido cuarenta años más tarde y todavía quería luchar hasta la muerte. Además, Sato educó a su sobrino Chozen para que odiara a la imagen de Miyagi, con la confianza de que antes o después el hijo pródigo regresaría, tal y como sucedió. Como si toda esta imagen trágica no fuera suficiente, Sato también se había vuelto retorcido y corrupto; convertido en benefactor improbable de la Aldea actuaba también como un terrateniente violento y manipulador, capaz de cualquier cosa por mantener el poder.

Bajo la épica de Japón

Como sabrán los fans de la franquicia, una situación semejante sólo podía resolverse de una forma casi épica. Después de que un Huracán azotara Tomi Village, el Señor Miyagi hizo todo lo posible para salvar la aldea. En medio del caos y sobrepasado por la circunstancia, Sato ordenó a Chozen que ayudara a LaRusso en medio de los desesperados rescates de las víctimas, a lo que su sobrino se negó. La desobediencia hizo que se deshonrara a sí mismo y a Sato, su maestro.

Al final la situación se resolvió de forma épicamente japonesa: Sato repudió a Chozen y su sobrino huyó avergonzado. Al día siguiente, Sato regresó a Tomi Village como un hombre nuevo y tuvo un momento de redención, en que olvidó su antiguo odio por Miyagi.

Y de vuelta al futuro

En la temporada 3 de Cobra Kai, la serie de Netflix de éxito, la subtrama se recupera para sustentar un necesario viaje al pasado en busca de sostener el ya conocido diálogo de la serie con las películas de la cual procede.

Daniel regresa a Okinawa por primera vez en más de 30 años, solo para encontrar que la aldea agraria que recordaba de 1985 se había convertido en un centro urbano. Que incluso disfruta de un vital centro de comercio: Tomi Village Green, una especie de centro minorista muy contemporáneo para compras y entretenimiento.

Más adelante, Daniel descubre que se trató de la única forma de salvar a la comunidad. El Sato empresario creó un centro comercial del siglo XXI con cines, tiendas de lujo y cadenas de restaurantes. Gracias a la maniobra, Sato dio trabajo a la gente de Tomi Village y salvó su comunidad.

Como ya es costumbre, Cobra Kai tiene una cualidad casi mágica para analizar las relaciones de lealtad, amor y fortaleza en su trama, por lo que la redención de Chozen, era casi inevitable. En la más reciente temporada, el sobrino deshonrado también un lugar para encontrar la paz: después de ser deshonrado y repudiado, Sato termina por perdonarle. Lo que permitió a Chozen enorgullecer a su tío, y además seguir el legado de enseñanza.

‘Cobra Kai’: en honor de los que ya no están

Y aunque Cobra Kai no lo menciona de manera expresa, es evidente que Sato murió poco después de Miyagi, lo mismo que Yukie, algo que confirma su sobrina Kumiko (Tamlyn Tomita).

De una forma elegante y amable, Cobra Kai reivindica la memoria de Sato, Chozen y además permite cerrar la historia de todo lo ocurrido en Okinawa de una forma profundamente emocional.

Con Miyagi, Sato y Yukie muertos, la generación que les sigue encarna lo mejor de una tradición que la serie ensalza de manera gentil: Daniel LaRusso, Chozen y Kumiko son el nuevo rostro de una mirada inteligente sobre el crecimiento espiritual, la voluntad y el perdón. Un nuevo acierto entre tantos para Cobra Kai.

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