La tactoterapia suena muy bien, a una manera de reconciliar cuerpo y mente tras sufrir abusos sexuales. Sin embargo, todas las pseudoterapias suenan así, a pesar de que no hay ningún estudio científico en la actualidad que confirme que la tactoterapia es efectiva. Y eso es lo que ha denunciado en sus redes sociales la sexóloga Loola Pérez tras descubrir que la Asociación Angel Blau, de la que ha formado parte de su junta directiva desde que comenzó en noviembre de 2019, quería derivar pacientes a Rut Raventós, la persona que ha creado la tactoterapia. Además de denunciarlo públicamente, Pérez ha dimitido de Angel Blau por este mismo motivo.

La asociación Angel Blau trabaja con víctimas de abusos sexuales infantiles y pedófilos. Su principal herramienta es el Grupo de Palabras, un lugar en el que las víctimas y los pedófilos se encuentran y hablan. A parte también hacen contención y las víctimas y pedófilos pueden ir a terapia con los psicólogos de la asociación.

Pérez explica a Hipertextual que la asociación "no está habilitada como centro sanitario". El trabajo del equipo o los voluntarios es de "contención" cuando un paciente escribe o llama. "Luego se deriva a los psicoterapeutas (que son miembros de Angel Blau, pero estos atienden a los pacientes como autónomos)" y "son los psicoterapeutas los que derivan a Rut para hacer tactoterapia", cuenta a través de correo electrónico la sexóloga. "¿Esto que significa? El paciente paga la terapia al psicoterapeuta y luego también paga la tactoterapia". "Creo que esto no es ético ni honesto y entra en contradicción con muchos puntos del código deontológico del Colegio de Psicología de Cataluña", señala Pérez.

Qué es la tactoterapia

La tactoterapia, según explica Pérez, son "como masajes", pero no se sabe mucho del tema porque no se especifica en las publicaciones de la propia página web, que está en mantenimiento desde que empezó la polémica. En Hipertextual hemos tratado de hablar con Raventós sobre qué es exactamente esta pseudoterapia y cómo se supone que funciona, pero ha declinado la oferta.

¿Y qué puede ocurrir en la tactoterapia si se utiliza para tratar a víctimas y pedófilos? "Se pueden cronificar procesos de recuperación dado que no es una terapia y no tienen ninguna efectividad probada, se puede revivir el abuso, crear falsos recuerdos...", señala la sexóloga. De hecho, puede ocurrir algo aún peor: "Un pedófilo puede llegar a aprender esta terapia y luego emplearla con niños y excusar sus actos. Es decir, como los pedófilos que son entrenadores o monitores de deporte y luego dicen que solo hacían masajes deportivos", indica Pérez.

"Los psicoterapeutas no tienen ninguna forma de medir si a los pacientes les está funcionando, hablan de que se desbloquean cosas. Y si haces que un paciente reviva el abuso, claro que se desbloquean cosas", añade la sexóloga en conversación con Hipertextual.

Al tratarse de masajes, las personas que los hacen tienen que estar colegiadas para ofrecer estos servicios. Sin embargo, Raventós no aparece entre los profesionales que están inscritos en el Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña, por lo que no debería poder realizar este tipo de masajes. En este documento se describe a sí misma como "terapeuta emocional", pero tampoco aparece colegiada en el Colegio de Psicólogos de Cataluña, por lo que no es terapeuta ni puede ejercer como tal.

En definitiva, no puede ejercer como ninguna de las dos cosas y, sin embargo, Raventós cuenta en su página web que desarrolló esta técnica en 2013. Por lo que al menos lleva en activo desde entonces.

Sin respuesta de Angel Blau

En Hipertextual nos hemos puesto en contacto con la asociación Angel Blau para comprobar si las acusaciones son ciertas. Sin embargo, en ningún momento han explicado a este medio si se han derivado pacientes a la tactoterapia. Sí se han manifestado abiertamente sobre este tema en las redes sociales. En su comunicado explican que es una "técnica complementaria que, en todo caso, prestan terceros" y que la inclusión de la tactoterapia como una terapia en su página web "es un error que ya está corregido".

https://twitter.com/angel_blau/status/1336433838952681475?s=20

Pero el problema no es el error de la página web. Sino el hecho de que hay personas que acuden a Angel Blau a las que se ha derivado o aconsejado hacer tactoterapia. De hecho, al menos un pedófilo ha hecho esta pseudoterapia, ya que habló sobre este tema en el Grupo de Palabras. El pedófilo comentó que había asistido a tactoterapia con Raventós, que estaba presente en ese momento, pero no como parte del equipo de la asociación.

Además, se habló de enviar a otro pedófilo a tactoterapia por parte de una persona que pertenece a la asociación, pero que no es terapeuta, según señalan fuentes cercanas a la asociación.

Loola Pérez dimitió de la asociación Angel Blau por este motivo. "No se puede encubrir ni favorecer este tipo de prácticas", afirma la sexóloga. "La prevención del abuso sexual infantil y el tratamiento de las personas con pedofilia para que no delincan requiere liderar con hechos, con evidencia científica, con compromiso por la salud y no con ideología, valores acientíficos y anti-intelectuales", añade.

Pero la tactoterapia no tiene ninguna investigación detrás que confirme sus supuestos beneficios, ni siquiera la está ofreciendo una persona cualificada. Raventós no es ni fisioterapeuta ni tampoco ha realizado estudios correspondientes o relacionados con Psicología o Sexología. En definitiva, se trata de una pseudoterapia con la que hay que tener mucho cuidado. Y más cuando los pacientes que se derivan a ella son tan vulnerables.

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