Las referencias cinematográficas de «tablas mexicanas» o mexican standoff son muchísimas. Algunas son escenas clásicas en la historia del cine, como la de El bueno, el malo y el feo (The Good, the Bad and the Ugly de 1966) dirigida por Sergio Leone. En esta, los personajes de Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef se miran uno al otro de forma penetrante y amenazante, sin resolverse a desenfundar sus pistolas.

Muchas otras escenas como esta nos pueden venir a la mente. Y es que este tipo de situación ha alcanzado el grado de tropo del cine y de la televisión, sobre todo, aunque no de forma exclusiva, en títulos de acción. Algunas veces, incluso, se ha llegado a la parodia y lo risible. Como en Piratas del Caribe, en donde más allá del mexican standoff aquello se convierte en un absurdo. O bien, en forma de comedia, como en la divertida The Office.

La historia de las «tablas mexicanas» o mexican standoff, también llamado «duelo mexicano», «duelo a la mexicana», «punto muerto mexicano», es incierto aunque muy interesante. Aquí la repasamos.

De origen australiano, política y bandoleros

Se tiene registro de que el término mexican standoff o tablas mexicanas comenzó a usarse durante la última década del siglo XIX. Se dice que su primera aparición impresa ocurrió en el Cambridge Advanced Learner’s Dictionare, en donde se señala que el término tiene origen australiano.

Según esta versión, el concepto «tablas mexicanas» hacía referencia a la situación política mexicana de finales del siglo XIX. Es decir, cuando los grupos políticos del momento se encontraban en igualdad de circunstancias, dando, paradójicamente, una desventaja a todos por igual. Dichos grupos: los juaristas, liberales radicales, militares y conservadores monárquicos, se disputaban el control de México en esa difícil época.

Por otro lado, el uso del término mexican standoff también se ha utilizado para otras tensas situaciones políticas del mundo. Tales como la guerra fría entre la entonces Unión Soviética y los Estados Unidos, sobre todo durante la Crisis de los misiles de Cuba, ocurrida en 1962.

Otra versión sobre su origen sugiere que se deriva de las diversas situaciones que se vivían en la frontera México-Estados Unidos a finales del siglo XIX. Pues grupos de bandoleros estaban presentes en la franja fronteriza y hacían sus atracos. Existe el registro de mexican standoff en un relato de la época, publicado en el Sunday Mercury, diario de Nueva York. La historia está firmada por F. Harvey Smith, fechada en 1876.

«Go-!» said he sternly then. «We will call it a stand-off, a Mexican stand-off, you lose your money, but you save your life!»

‘Mexican Standoff’, un laberinto sin salida

Aunque los mexican standoff clásicos en el cine incluyen algún tipo de armas, el concepto, como vimos líneas arriba, se refiere en general a una situación de ventaja y desventaja por igual entre varios contrincantes. No aplica lo mismo para un duelo clásico entre dos personas, por ejemplo, en donde todo depende de que uno de los contendientes dispare más rápido.

En las tablas mexicanas cada uno de los implicados tiene ventaja pero también desventaja, pues si dispara primero el tercero (o cuarto o más) tendrá (n) ventaja sobre él. Eso hace tan peculiar y sorprendente el mexican standoff, y por eso ha sido utilizado en varias escenas que, sin duda, han pasado a formar parte del imaginario colectivo.

Una de esas escenas clásicas de mexican standoff es la que mencionábamos de la película El bueno, el malo y el feo, pero claro que no es la única. En Bastardos sin gloria (Inglorious Baserds de 2009) de Quentin Tarantino, un admirador del cine de Leone, incluyó un peculiar mexican standoff. En donde incluso Aldo Raine (Brad Pitt) habla precisamente sobre las tablas mexicanas. Explica que para salir de estas situaciones se debe confiar en el otro. ¿Fácil, no?

Mexican standoffs clásicos

Quentin Tarantino no es el único en utilizar mexican standoffs, aunque ha recurrido a ellos desde su Perros de reserva, su primer largometraje. En la también mítica Pulp Fiction (1994), en donde Jules (Samuel L. Jackson) deshace de forma sorprendente la intrincada situación hablando con Pumkin (Tim Roth).

Otros mexican standoffs clásicos del cine incluyen: Matrix: Revolutions (2003) de las hermanas Wachowski, Seven Psycopaths (2012) de Martin McDonagh, Face/Off (1997) de John Woo.

Así como Shaun of the Dead de la Trilogía Cornetto; en True Romance (1993) de Tony Scott; Wanted (2008) de Timur Bekmambetov y muchos más. ¿Cuál es tu favorito?

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.