Es cierto que dar y recibir regalos ya de por sí es una actividad que la gran mayoría de las personas disfrutamos. Hay una gran tradición y hasta existen ciertas reglas de etiqueta no dichas en esta actividad social. Por ejemplo, que dar un obsequio envuelto en papel de regalo no es «igual» que darlo sin él.

El arte de dar y recibir regalos se ha estudiado más de lo que pensaríamos. Por un lado está el famoso Ensayo sobre el don, del antropólogo Marcel Mauss publicado en 1923. En donde se analizan los pormenores etnográficos, antropológicos y sociológicos sobre la reciprocidad y el acto de dar obsequios. Por otro lado, existen diversos estudios al respecto. Uno de ellos concluyó que, efectivamente, el papel de regalo aumenta la expectativa e incide directamente en la actitud de recibir un obsequio.

Envolver obsequios

Gran parte de las tradiciones navideñas que realizamos tienen una historia larga. Algunas que han tomado siglos y siglos para confeccionarse. El caso de la tradición de envolver regalos es una de estas. Se tiene registro de que en China, cómo no, se acostumbraba desde el siglo II a. C. a que los oficiales del gobierno obsequiaran dinero en sobres de fibra de bambú y arroz. Actualmente todavía se utilizan en este país sobres rojos para dar regalos monetarios.

También en oriente, en Japón y Corea, se acostumbra desde hace muchos siglos dar obsequios envueltos en tela, incluso en seda. En Japón se le llama furushiki y en Corea bojaji, que además se utiliza para otras actividades ceremoniales como bodas y ritos. Sin duda son formas muy bonitas para envolver y se pueden reutilizar. Un atributo del que carece el papel de regalo y que, a pesar de eso, su uso sigue vigente.

La historia del papel de regalo está ligada a la de las postales y tarjetas navideñas. Según se sabe, en 1843 John Calcott Horsley diseñó la primera tarjeta navideña, ahorrándose tiempo para contestar a todos aquellos que deseaban escribir una carta de su parte por las festividades. Esto pronto se convirtió en una moda y más tarde en una tradición con la que algunos construyeron verdaderos imperios.

Los colores y diseños del papel de regalo

Sheri Hooley / Unsplash

Luego del boom de las tarjetas de regalo en la época victoriana, también se desarrolló el papel de regalo. Para las festividades de fin de año se les podía encontrar con intrincados diseños navideños con moños y listones para rematar el adorno. Por supuesto que el desarrollo tecnológico para fabricar e imprimir el papel de regalo ayudó a su fabricación en masa y abaratar costos. También permitió que los diseños fueran más elaborados. Una de estas técnicas es la flexografía, tipo de impresión rotativa con la que se pueden imprimir materiales flexibles y rollos completos de papel en menos tiempo.

Ya en el siglo XX, en suelo americano, dos hermanos hicieron todo un imperio con las tarjetas de regalo: los hermanos Hall. Fundadores de la famosa Hallmark que existe hasta nuestros días. Cuenta la historia que en las fiestas de 1917 se les presentó una pequeña dificultad: se habían quedado sin papel para regalo, que para ese entonces solo era rojo, verde y blanco. Entonces se les ocurrió utilizar el papel francés con el que venían envueltos de fábrica los sobres para sus tarjetas. Aquello fue un éxito y pronto pronto decidieron realizar sus propios diseños.

Aquí podemos decir que el resto es historia. Con la masificación de las tradiciones y la homogeneidad cultural que se expande a través del desarrollo de los medios de comunicación y la publicidad en masa, el papel de regalo se ha convertido en un elemento indispensable. Casi resulta inimaginable dar obsequios sin envolver. Sin duda se ha convertido en algo simbólico, además de tener un grado de sorpresa atrayente.

Podríamos añadir que envolver regalos como tal se ha convertido en todo un arte. Miles de tutoriales e ideas para esto pueden encontrarse en la red. Eso sí, parece que debemos cuidarnos de no hacerlo a la perfección, pues según otro estudio sobre los regalos, las envolturas descuidadas son «mejores» que las que son dignas de colgar en Pinterest. Esto se debe a que las envolturas perfectas crean una mayor expectativa por lo que está en el interior, y bueno, lo sabemos, no siempre somos los mejores dando regalos, aunque lo creamos.

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