El centro logístico de Amazon en San Fernando de Henares -Madrid- encontró indicios de un robo masivo entre cinco de sus empleados. El principal objetivo eran los teléfonos móviles de alta gama, en que podrían haber superado el medio millón de euros en terminales robados.

Gracias al equipo de seguridad interno de la propia compañía, Amazon pudo recabar cierta información sobre los ahora detenidos para elevar la denuncia a la Policía de Coslada San Fernando. La Policía Judicial tomó posesión de la investigación y verificaron las hechos con cámaras de seguridad y otras pesquisas que dieron fruto a las investigaciones.

La Policía esperó el momento adecuado para detener uno a uno de los cinco integrantes de esta trama centrada en los terminales de alta gama. Ahora, la investigación continúa para llegar hasta el final de la trama, desde compradores hasta otra serie de implicados que darían cobertura al robo de teléfonos móviles.

Rompían las etiquetas IMEI de los teléfonos

Foto: David Ortiz | Hipertextual.

Para dificultar cualquier rastreo, los detenidos retiraban las etiquetas donde se mostraba el código IMEI de los terminales. El código IMEI sería similar al bastidor de un coche, no existen dos iguales y ofrecen toda tipo de información.

Realmente esta técnica no tiene ningún sentido, ya que los propios dispositivos pueden mostrar este código a nivel de software. Incluso cuando son conectados a la red móvil o WiFi, permitiendo su localización exacta.

En el momento que fueron detenidos, se incautaron varios 10 teléfonos de alta gama y un gran número de pegatinas con la identificación IMEI. No ha transcendido si estas pegatinas correspondían con la identificación original o si eran para sustituirlas con números ficticios.

Detención de los integrantes del robo

La Policía esperó el momento adecuado para poner a disposición judicial a lo cinco integrantes de este robo a traición de la empresa que les ofertó un puesto de trabajo. Tres de los trabajadores fueron detenidos justo cuando terminó su turno de trabajo a las 23:30 horas, cumpliendo así con su jornada laboral.

El cuarto tuvo la misma suerte en el horario de mañana, mientras que el quinto decidió presentarte voluntariamente en comisaría. Aun así, los cinco -ahora ex-trabajadores- detenidos no podrían ser los únicos que estarían bajo la investigación policial, según informa El Mundo.