– Sep 26, 2020, 17:30 (CET)

¿Cómo se creó el fondo de Windows 10?

Windows es un icono en sí mismo, un sistema operativo con décadas de vida conocido por todo el mundo. Incluso quien no haya manejado una computadora en su vida. Así pues, es todo un reto crear un fondo de escritorio para un sistema operativo que todos conocen y que usarán millones de personas. A continuación viajamos al año 2015 para ver cómo el padre del fondo de Windows 10 hizo posible ese fondo que todos hemos visto y que muchos tenemos como wallpaper en nuestro ordenador. Esta es su historia.

Los fondos de escritorio dan para varios artículos. Al principio era un simple fondo de color. Cómo olvidar ese fondo verde característico de Windows 95. Luego llegó el mítico prado verde de Windows XP y en la actualidad contamos con el azulado fondo de Windows 10, salvo que hayas decidido cambiarlo por una fotografía o imagen.

Todo en Windows tiene su particular historia, y el wallpaper de Windows 10 no es una excepción. Aprovechando el lanzamiento de ese sistema operativo en 2015, sus creadores decidieron publicar un vídeo donde explicaban cómo lo habían elaborado. Y a lo largo de estos cinco años, ese vídeo ha ido circulando por internet.

El fondo de Windows 10 se llama Windows 10 Hero y fue creado por el diseñador Bradley Munkowitz. Lo más curioso de este fondo es que fue una tarea más artesanal de lo que se pueda imaginar. Es más, muchos consideran que se trata de una imagen creada por ordenador. Nada más lejos de la realidad.

Un fondo de alto diseño

Decíamos que el padre del fondo de Windows 10 es el diseñador y director creativo Bradley Munkowitz, de nombre artístico GMUNK. Su currículum incluye trabajos para Nike, Audi, Maserati, Adidas o Samsung. Entre sus creaciones se encuentran cortometrajes, anuncios para cine y TV, vídeos musicales, instalaciones artísticas y toda clase de formatos para diseño gráfico.

Y en 2015, uno de los trabajos más originales y curiosos que tuvo GMUNK fue diseñar el fondo de Windows 10, el nuevo sistema operativo de Microsoft. En palabras del propio creador: “Durante casi 30 años, Windows ha sido un icono entre iconos, creando portales hacia nuevos mundos al proporcionar a los usuarios una experiencia totalmente personalizable que progresa tan rápido como ellos”.

Seas o no usuario de Windows, es imposible no estar de acuerdo. Windows es un icono. Una pieza más en la cultura popular que todos conocen, hayan tocado o no alguna vez un ordenador. Así pues, ¿cómo formar parte de ese icono a través de un fondo de escritorio que millones de usuarios verán cada día en sus pantallas?

El fondo de Windows 10 diseñado por GMUNK se llama oficialmente Windows Hero Desktop Image y como indica su propio creador, se ha convertido en una de las imágenes más reconocidas del mundo. “Es lo primero que ven los usuarios cuando inician su experiencia con Windows y aparece en cada anuncio de Windows que puede verse en todos los países del mundo”.

Para su fondo, GMUNK se inspiró en el logotipo de Windows, los cuatro rectángulos azulados que forman una ventana, windows en inglés. El wallpaper de Windows 10 traslada ese logotipo a un fondo que juega con las luces y las sombras.

Y lo mejor de todo, no está hecho por ordenador. Sin embargo, sí que hay mucha tecnología implicada, combinando el trabajo manual o artesanal con lo más avanzado en fotografía y captura de imágenes.

Jugando con un proyector

Todo proyecto de diseño profesional requiere de horas de trabajo para generar un elemento en apariencia tan simple como fondo de escritorio. Para hacernos una idea, el wallpaper de Windows 10 requirió de unas 3.000 fotografías hasta obtener el resultado deseado.

En el proceso estuvo implicado Photoshop, pero el elemento que logró la diferencia entre el fondo de Windows 10 y cualquier otro es un proyector profesional apuntando su potente luz a través de una pequeña ventana. Primero probaron con una ventana creada a partir de un cartón negro. Cuatro recuadros vacíos a través de los que pasaba la luz generando ese efecto de luz y claroscuros que caracteriza el fondo oficial de Windows 10.

Pero el resultado se podía mejorar. Así que GMUNK optó por añadir una pieza plástica transparente. Luego jugaron con la posición del proyector obteniendo distintos resultados, como se puede comprobar en la página oficial del proyecto.

En la fase de postprocesado, se combinaron las fotografías en capas obteniendo distintos resultados a partir de distintos colores, tonos y potencia de luz. El resultado, una imagen artística basada en miles de fotografías y que debía encajar en la paleta de colores azules conocida como Microsoft Blue y que impregna el logotipo de Windows y todo el sistema operativo.

Aunque la dirección corrió a cargo de Bradley Munkowitz, en el proyecto se vieron implicadas más de 30 personas implicadas. Un trabajo de equipo en el que se emplearon horas de trabajo para obtener una imagen conocida por todos. Encontrarás la historia al detalle en la página oficial del proyecto.