– Ago 17, 2020, 9:01 (CET)

Los ‘deepfakes’ del siglo XX: cómo Stalin, Franco y Walt Disney manipulaban la realidad usando métodos primitivos

Los filósofos ya decían que no era fácil conocer la verdad. Está tu verdad y la de los demás. Y en tiempos de fakes news, bulos y deepfakes, hay que echar un vistazo al pasado. Siempre se ha querido manipular la verdad, y en la primera mitad del siglo XX, políticos y empresarios han hecho de las suyas. Aquí van tres ejemplos mucho antes de la llegada de Photoshop y de los deepfakes.

Resulta interesante comprobar que en una época en la que tenemos acceso a multitud de información, prácticamente en tiempo real, nos encontramos con ruido y mentiras que enturbian la visión que tenemos del mundo que nos rodea. Bien por error o por manipulación, cada día nos topamos con titulares tendenciosos, medias verdades, bulos o fake news.

Sólo hacía falta introducir la inteligencia artificial para manipular imágenes y vídeos. A las fotografías ya estamos acostumbrados, incluso lo hemos asociado al programa de ordenador más popular para editar imágenes, Photoshop. Pero que un vídeo esté manipulado, sin ser una obra de ficción, es algo más nuevo.

Hasta ahora, se difundía el vídeo de un personaje famoso o político editado de tal manera que parecía decir algo que no decía o malinterpretando su discurso. Nada fuera de lo común, la edición siempre ha existido. Pero poner en boca de otros palabras o frases mediante inteligencia artificial, esto va más allá. Y parece que las deepfakes han llegado para quedarse.

'Deepfake'
D-ID

En el pasado, el audiovisual también ha padecido las ansias de manipular la realidad. Ocultar ciertas imágenes, mostrar unas y no otras o acompañar una escena de cierto discurso con voz en off ha sido habitual tanto en democracias y en dictaduras.

Y antes de popularizarse el cine o la televisión, la imagen estática también ha tenido un papel importante. De ahí que también haya pasado por las manos de la edición y la manipulación para ocultar y manipular la realidad a gusto de unos u otros. Veamos tres ejemplos.

Stalin: la fotografía como arma

Desde la mentalidad actual, donde impera lo digital, editar o manipular una imagen parece algo sencillo. Se trata de píxeles y bytes. Con la aplicación adecuada todo es posible. Pero en tiempos de papel, rollos, carretes y revelado en cuartos oscuros, manipular una imagen también era algo al alcance de las manos adecuadas.

Primer ejemplo. Durante el mandato de Josef Stalin en la Unión Soviética, tras la muerte de Lenin y tras arrebatarle el puesto a Rýkov. Una de las expresiones que más se utilizan para definir la etapa de Stalin como máximo dirigente de la URSS es “con mano de hierro”. Y si bien contribuyó a la modernización del país y logró la caída del nazismo en Europa, a cambio se dedicó a eliminar posibles rivales políticas, literalmente, y a crear un clima de desconfianza y miedo entre los ciudadanos que no acataban sus órdenes.

Manipular la realidad Stalin
Fuente: Canal Historia, Fine Art Images / Heritage Images / Getty Images & AFP / GettyImages

Además de quitarse de encima a sus enemigos políticos en vida, decidió hacer una limpieza manipulando las fotografías que quedaban de ellos. En especial aquellas en las que aparecía el propio Stalin. Algo que ya se hacía en el Egipto antiguo cuando una familia sustituía a otra en el reinado, eliminando las inscripciones o escribiendo encima de ellas.

Entre los años 20 y 50 del siglo XX, durante el mandato de Stalin hasta su muerte en 1953, éste ordenó en repetidas ocasiones “borrar” de las fotografías e imágenes existentes cualquier rastro de sus adversarios. El canal temático de televisión Historia recopila varios ejemplos en un artículo.

Manipular la realidad Stalin
Fuente: Canal Historia, Tate Archive by David King, 2016 / Tate, London / Art Resource, NY

Uno de ellos es el caso de Nikolái Yezhov, fotografiado junto a Stalin en el canal de Moscú. Posteriormente fue eliminado. Irónicamente, Yezhov llegó a ser un hombre de confianza de Stalin, director de la policía secreta, la Stasi no se fundará hasta 1950, y uno de los organizadores de la Gran Purga, que acabó con la vida de más de 750.000 personas. Irónicamente, decía, una de sus víctimas acabó siendo él en 1940.

Otro ejemplo que aporta Historia es una imagen en la que Stalin aparece rodeado de Nikolai Antipov, Sergei Kirov y Nikolai Shvernik. Posteriormente fue manipulada para mostrarle solamente a él, con el añadido de que fue coloreada para realzar su figura.

Para la tarea de manipular la realidad editando las imágenes, Stalin contó con una brigada de retocadores de fotografías que se encargaban de “hacer Photoshop” de manera artesanal, bien con el negativo o directamente con la imagen ya revelada.

Franco: la imagen lo es todo

Aunque hemos mencionado a Stalin, como dije antes, manipular la realidad alterando fotografías e imágenes se ha hecho y se sigue haciendo tanto en democracias como en dictaduras. Mussolini, Hitler o el propio Francisco Franco manipularon la realidad con fines propagandísticos.

En el caso que nos ocupa, destaca una imagen en particular. Que Franco ganase la Guerra Civil no era motivo suficiente para mantenerse en el poder. Entre quienes le apoyaron había ideologías muy distintas: carlistas, nacionalcatólicos, falangistas… Cuantos más apoyos externos encontrase, mejor.

Manipular la realidad Franco
Fuente: EFE

De ahí la manipulación de una imagen que circuló por toda España en los años 40 del siglo pasado y en la que se veía a Adolf Hitler con Franco, frente a frente. La realidad es que Hitler estuvo en el 23 de octubre de 1940 en Hendaya (Francia para unos, País Vasco francés para otros). También es cierto que ambos dictadores se vieron en la estación de tren de esa localidad, el único encuentro que tuvieron.

A partir de aquí, unos dicen que Franco apareció en la fotografía real con los ojos cerrados. Otros dicen que en las fotografías tomadas, la distancia entre Franco y Hitler no ayudaba nada en la propaganda para mejorar la imagen de Franco en España. Sea como fuere, la agencia EFE se encargó de manipular varias fotografías para favorecer la reunión entre los dos dictadores.

Manipular la realidad Franco
Fuente: EFE

Conviene recordar que la agencia de noticias EFE se fundó en enero de 1939, a finales de la Guerra Civil, por el entonces ministro de Información del bando franquista. El objetivo era favorecer a nivel internacional la imagen del gobierno que surgiría tras el fin de la guerra.

Manipular la realidad Franco

En el año 2000, una agencia EFE muy distinta a la original encontró una fotografía trucada del encuentro. En esa manipulación, se había cambiado el cuerpo de Franco para añadirle una medalla. Otra fotografía se descubrió en 2006. En ella, se empleó un fondo vacío, un vagón de tren, y encima se colocaron las figuras de Hitler y Franco. Y como no hay dos sin tres, hay una tercera imagen manipulada en la que aparecen Franco y Hitler a la misma altura, con el dictador español saludando con el brazo alzado.

Disney: ocultando malos vicios

Hemos visto dos ejemplos políticos de deepfakes del siglo pasado. Pero no sólo la política manipulaba la realidad. El tercer ejemplo de este artículo tiene que ver con una persona muy popular en todo el mundo y una de las figuras más relevantes de Estados Unidos.

Todo el mundo conoce a Walt Disney. Tan popular es que incluso circulan leyendas urbanas a su alrededor y en torno al gigante que es hoy en día Disney. Y una figura tan popular debe guardar las formas y ser un ejemplo, especialmente si su popularidad se debe a la animación infantil.

Fuente: PetaPixel + The Walt Disney Company

Hay mucho que se puede contar sobre Walt Disney, bueno y malo. Uno de sus vicios era fumar. Era fumador habitual. Dicen algunos que fumaba hasta tres paquetes al día. Hasta aquí nada extraño para la época. Es más, su muerte en 1966 fue debido a un cáncer de pulmón. De ahí que la empresa Disney decidiera ocultar este hábito de su creador, al menos en sus fotografías.

Así pues, en las imágenes de Disney que podías encontrar en Disneyland o en material publicitario, podías ver a un alegre Walt Disney no fumador. En algunas de esas fotografías, aparecía con la mano derecha en un gesto extraño. Extraño si no fuera porque en la imagen original sujetaba un cigarrillo.