El router ha pasado de ser un elemento circunstancial a ser uno de los pilares de cualquier domicilio, en especial si tienes multitud de dispositivos conectados. Internet se ha convertido en una materia prima básica si quieres disfrutar de cualquier electrodoméstico o dispositivo llamado inteligente: televisores, termostatos, lámparas y bombillas… Y, por descontado, computadoras, tablets y smartphones…

Pero si tu hogar tiene varias estancias, y en todas quieres que llegue la conectividad inalámbrica a internet, puede que tengas problemas con un simple router. Necesitarás más de un extensor WiFi, también llamado punto de acceso WiFi, repetidor, hotspot o amplificador de señal.

Hoy en día los hay para todos los gustos. Hay muchos fabricantes con distintos modelos de tamaños variados e incluso diseños y colores para que puedas colocarlos en cualquier rincón de tu casa sin que molesten visualmente. O también puedes crear tu propio punto de acceso WiFi aprovechando la versatilidad de una Raspberry Pi.

Ingredientes principales para el extensor WiFi

Para convertir una Raspberry Pi en un extensor WiFi tan sólo necesitarás una Raspberry Pi con sus elementos básicos. A saber, primero la placa base: no importa el modelo ni la cantidad de RAM o la capacidad de la tarjeta SD. Eso sí, el modelo más reciente tiene conectividad WiFi integrada y de mayor velocidad que modelos anteriores.

Además de la propia Raspberry Pi, bastará con el conector de corriente, una carcasa y la tarjeta SD para el software. Para su configuración inicial, tan sólo necesitarás conectarla a una pantalla o televisor y conectarle un teclado y/o un ratón o trackpad.

En el apartado de software, además de un sistema operativo cualquiera, como Raspbian, su sistema oficial, instalaremos y configuraremos el software RPI-Wireless-Hotspot. Este software es el que hará todo el trabajo de extensor WiFi.

Instalando RPI-Wireless-Hotspot

Partimos de una Raspberry Pi montada con Raspbian u otro sistema operativo Linux instalado. Desde el terminal, instalamos el software mencionado antes, RPI-Wireless-Hotspot. Pero antes comprobaremos que está todo al día con los comandos sudo apt-get update y sudo apt-get upgrade.

Para ello, en el terminal de Linux ejecutamos la orden git clone https://github.com/unixabg/RPI-Wireless-Hotspot.git y luego lanzamos la orden de instalación sudo ./install dentro de la carpeta donde se haya descargado el instalador. El script de instalación te preguntará si quieres usar servidores DNS preconfigurados y/o si quieres usar servidores DNS Unblock-Us para acceder a contenido de Estados Unidos sin limitaciones geográficas. También te preguntará si quieres usar servidores DNS OpenDNS.

Otra pregunta que te hará el asistente de instalación de RPI-Wireless-Hotspot es si quieres usar la contraseña e identificador SSID por defecto. Es recomendable cambiarlos para que sea más seguro.

Una vez instalado, apenas hay que tocar nada. El propio script reiniciará la Raspberry. A partir de ahí, si quieres cambiar el canal por defecto de la conectividad WiFi deberás editar el archivo /etc/hostapd/hostapd.conf.

De ahora en adelante, para acceder a internet puedes conectarte directamente a tu router o, si no te llega la señal, conectarte a tu punto de acceso WiFi basado en Raspberry Pi.

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